
Edad Media II
Estudiarás la crisis de la Baja Edad Media, marcada por pestes, guerras y tensiones feudales, y aprenderás cómo transformó el orden medieval y abrió paso a una nueva época.
Ruta de estudio
Estudia a tu ritmo
El contenido cambia según tu experiencia, pero tu progreso queda separado y nunca se pierde.
El porqué del tema
¿Para qué estudiamos este tema?
Estudiar la Baja Edad Media (siglos XIV y XV) no es solo memorizar fechas de pestes y guerras: es entender por qué el mundo feudal europeo, que parecía sólido en el siglo XIII, entró en una profunda crisis y terminó transformándose en la Europa moderna. Si en el tema anterior viste cómo el feudalismo alcanzó su plenitud y cómo renacieron las ciudades y el comercio a partir del siglo XI, ahora verás la otra cara del proceso: aquella expansión generó tensiones que, combinadas con catástrofes como la peste negra y guerras prolongadas, provocaron el derrumbe del orden medieval.
Este tema es clave para San Marcos porque permite comprender el tránsito hacia el mundo moderno: la aparición de las monarquías autoritarias, el debilitamiento del poder universal del papado, el surgimiento de una mentalidad más secular y el inicio de la expansión europea. Además, conecta directamente con los temas siguientes sobre el Renacimiento, la Reforma y la Edad Moderna. Al final de este tema, serás capaz de explicar por qué la crisis del feudalismo no fue solo un desastre, sino también una coyuntura de transformación que abrió paso a una nueva época.
Antes de empezar
Lo que necesitas saber antes
Para entender la crisis de la Baja Edad Media, conviene recordar brevemente tres ideas del periodo anterior:
- El feudalismo pleno: en los siglos XI-XIII, Europa occidental se organizó en torno al feudo: tierras del señor trabajadas por siervos a cambio de protección. La economía era predominantemente agraria y autárquica, y la sociedad estaba dividida en estamentos rígidos (nobleza, clero y campesinado).
- La reactivación económica y urbana: a partir del siglo XI, la revolución agrícola (arado de hierro, rotación trienal) aumentó la producción, lo que permitió un crecimiento demográfico y el renacer del comercio y de las ciudades (burgos). Apareció un nuevo grupo social: la burguesía, dedicada al comercio y la artesanía.
- El poder fragmentado: los reyes tenían poco poder frente a los señores feudales, y la autoridad universal del papado era una fuerza espiritual y política que competía con los monarcas.
Con estas bases, podemos analizar cómo la interacción entre esos elementos desembocó en una crisis general.
1. La crisis del siglo XIV: una época de calamidades
El siglo XIV inaugura una etapa de crisis profunda y multifacética en Europa occidental. No se trató de una sola catástrofe, sino de una conjunción de problemas que se reforzaron mutuamente. Historiadores como Guy Bois y Georges Duby han mostrado que la expansión feudal de los siglos XI-XIII alcanzó un límite: la tecnología agrícola no podía sostener indefinidamente el crecimiento de la población, y la presión sobre la tierra generó un círculo vicioso de hambrunas, endeudamiento campesino y agotamiento de los suelos.
Causas estructurales
- Agotamiento del modelo agrícola: la rotación trienal y el arado de hierro permitieron aumentar la producción, pero los rendimientos seguían siendo bajos. Al aumentar la población, se roturaron tierras marginales (bosques, pantanos) de baja productividad, lo que hizo que cualquier variación climática provocara malas cosechas.
- Crisis climática: a inicios del siglo XIV, Europa experimentó un enfriamiento gradual que los estudiosos denominan la Pequeña Edad de Hielo. Inviernos más largos y veranos lluviosos arruinaron cosechas.
- Desigualdad social y explotación feudal: los señores exigían cada vez más rentas a unos campesinos empobrecidos, lo que reducía su capacidad de inversión y generaba descontento social.
- Integración monetaria: la reactivación comercial había reintroducido el dinero en la economía feudal, pero también provocó inflación y endeudamiento de los señores, que respondieron aumentando la presión sobre los siervos.
La Gran Hambruna (1315-1317)
Antes de la peste negra, Europa sufrió una crisis alimentaria aguda: entre 1315 y 1317, las lluvias torrenciales y las malas cosechas provocaron una hambruna que mató a una parte considerable de la población, especialmente en el norte de Europa. Los campesinos comieron raíces, cortezas e incluso casos de canibalismo fueron registrados. Esta hambruna debilitó físicamente a la población, dejándola vulnerable a las enfermedades.
La crisis del siglo XIV no fue un colapso repentino, sino el resultado de un desequilibrio entre población y recursos, agravado por un clima adverso y por las contradicciones internas del feudalismo.
2. La peste negra (1347-1351)
La peste negra es quizá el episodio más dramático de la Baja Edad Media. Llegó a Europa en 1347 a través de barcos genoveses provenientes del mar Negro (la colonia de Caffa, en Crimea), y se difundió rápidamente por las rutas comerciales mediterráneas y atlánticas.
Origen y propagación
La enfermedad, causada por la bacteria Yersinia pestis, era transmitida por pulgas que habitaban en ratas. Provenía de Asia central y se extendió hacia China, la India, el Medio Oriente y el norte de África. En Europa, las ciudades portuarias —Messina, Venecia, Marsella— fueron las primeras afectadas, y de allí pasó al interior.
Propagación de la peste negra en Europa
Impacto demográfico
Se calcula que entre un tercio y la mitad de la población europea murió entre 1347 y 1351, aunque las cifras varían según las regiones. Italia, Francia y España fueron especialmente golpeadas. Las ciudades, densamente pobladas y con malas condiciones higiénicas, sufrieron más que el campo. La mortandad fue tan alta que se abandonaron aldeas enteras y la mano de obra escaseó.
Consecuencias económicas y sociales
La escasez de trabajadores tuvo efectos paradójicos:
- Aumento de los salarios de los campesinos y artesanos sobrevivientes, lo que mejoró relativamente su situación.
- Caída de las rentas feudales: los señores vieron disminuir sus ingresos al quedar tierras sin cultivar y al tener que competir por la mano de obra.
- Respuesta señorial: muchos señores intentaron fijar salarios máximos y obligar a los campesinos a permanecer en sus tierras (como las leyes de trabajo en Inglaterra), lo que generó tensiones sociales.
- Transformación del campo: en algunas regiones (especialmente Inglaterra) se aceleró el paso del feudalismo a un sistema de arrendamientos y trabajo asalariado, sentando bases para el capitalismo agrario.
Reacciones sociales y religiosas
El pánico y la desesperación llevaron a fenómenos extremos:
- Flagelantes: grupos de penitentes que recorrían las ciudades azotándose públicamente para expiar los pecados, creyendo que la peste era un castigo divino.
- Pogromos antijudíos: se acusó a los judíos de envenenar pozos y provocar la epidemia, lo que desató masacres en varias ciudades, especialmente en Alemania y Francia.
- Crisis de la fe: la muerte masiva y la incapacidad de la Iglesia para proteger a la población debilitaron la confianza en las instituciones eclesiásticas, preparando el terreno para críticas posteriores.
La peste negra no solo fue una catástrofe demográfica: fue un catalizador de cambios que aceleró la descomposición del orden feudal y fortaleció, a largo plazo, la posición de los trabajadores supervivientes.
3. La Guerra de los Cien Años (1337-1453)
Paralelamente a la peste, Europa occidental vivió un conflicto bélico de gran escala: la Guerra de los Cien Años entre Inglaterra y Francia, que en realidad fue una serie de campañas intermitentes que duraron más de un siglo.
Causas
- Disputa dinástica: al morir sin heredero directo Carlos IV de Francia (dinastía de los Capetos) en 1328, el rey Eduardo III de Inglaterra —nieto de Felipe IV por vía materna— reclamó el trono francés. La nobleza francesa, sin embargo, eligió a Felipe VI de Valois, basándose en la ley sálica que excluía a las mujeres de la sucesión.
- Conflictos territoriales: Inglaterra poseía territorios en Francia, especialmente el ducado de Aquitania (Guyena), herencia de los Plantagenet. El rey francés quería recuperar el control de esos feudos.
- Intereses económicos: la región de Flandes, principal centro textil de Europa, era aliada de Inglaterra (que le proveía lana), mientras que Francia ambicionaba dominarla.
Principales fases
| Fase | Periodo aproximado | Hechos clave |
|---|---|---|
| Primera fase (victorias inglesas) | 1337-1360 | Batallas de Crécy (1346) y Poitiers (1356); captura del rey Juan II de Francia; Tratado de Brétigny (1360) favorece a Inglaterra. |
| Segunda fase (reacción francesa) | 1369-1389 | Carlos V de Francia recupera territorios con la ayuda de Bertrand du Guesclin; treguas intermitentes. |
| Tercera fase (crisis francesa y Juana de Arco) | 1415-1429 | Batalla de Azincourt (1415) con victoria inglesa; Tratado de Troyes (1420) deshereda al delfín; Juana de Arco levanta el sitio de Orleans (1429). |
| Cuarta fase (victoria final francesa) | 1429-1453 | Consagración de Carlos VII en Reims; batalla de Castillon (1453) expulsa a los ingleses; fin de la guerra. |
Consecuencias
- Fortalecimiento de la monarquía francesa: la guerra consolidó un sentimiento nacional en Francia, legitimó a la dinastía Valois y permitió a Carlos VII crear un ejército permanente y un sistema fiscal estable.
- Debilitamiento de Inglaterra: Inglaterra perdió casi todos sus territorios en Francia (conservó solo Calais por un tiempo), lo que provocó una crisis dinástica interna que desembocó en la Guerra de las Dos Rosas (1455-1485).
- Transformaciones militares: la caballería feudal perdió importancia frente a la infantería con arcos largos y, luego, la artillería con pólvora. Esto debilitó el papel militar de la nobleza feudal y fortaleció a los monarcas que podían costear ejércitos profesionales.
- Impacto social: la guerra exacerbó el descontento campesino y contribuyó a las revueltas sociales.
4. Las revueltas campesinas y urbanas
La combinación de hambre, peste y guerra generó un profundo malestar social. Los campesinos y artesanos se rebelaron contra la explotación feudal y contra los nuevos impuestos exigidos para financiar la guerra.
La Jacquerie (Francia, 1358)
En 1358, tras la derrota de Poitiers y en medio del caos político, los campesinos del norte de Francia (los Jacques, apodo que dio nombre al levantamiento) se alzaron contra los señores feudales. Destruyeron castillos y asesinaron a nobles, pero la revuelta fue brutalmente reprimida por una coalición nobiliaria. La Jacquerie mostró que el orden feudal ya no era aceptado pasivamente por el campesinado.
La revuelta de los campesinos ingleses (1381)
En Inglaterra, la imposición del poll tax (impuesto por persona) para financiar la guerra contra Francia provocó una gran revuelta campesina en 1381. Liderados por Wat Tyler y el predicador John Ball, los rebeldes marcharon hacia Londres, exigieron la abolición de la servidumbre y presentaron reivindicaciones al rey Ricardo II. Aunque el rey prometió concesiones, luego las revocó y la revuelta fue reprimida. Sin embargo, a largo plazo, la servidumbre continuó debilitándose en Inglaterra.
Revueltas urbanas: los ciompi (Florencia, 1378)
En las ciudades, los trabajadores textiles no calificados (los ciompi en Florencia) se rebelaron contra el control político de las grandes familias burguesas. Exigieron participación en el gobierno y mejores salarios. Aunque también fueron derrotados, estos movimientos evidenciaron la conflictividad social del mundo urbano bajomedieval.
Las revueltas del siglo XIV no lograron abolir el feudalismo, pero fueron un síntoma de su crisis y contribuyeron a que, en algunas regiones, los señores se vieron obligados a conceder más libertades a los campesinos para retenerlos.
5. La crisis de la Iglesia: el papado de Aviñón y el Cisma de Occidente
La institución más poderosa de la Edad Media, la Iglesia católica, también entró en crisis en el siglo XIV.
El papado de Aviñón (1309-1377)
En 1309, bajo presión del rey de Francia Felipe IV, el papa Clemente V (de origen francés) trasladó la sede papal a Aviñón, una ciudad en el sur de Francia. Durante casi 70 años, los papas residieron allí, bajo una fuerte influencia de la monarquía francesa. Este periodo fue llamado peyorativamente la "cautividad de Babilonia" por sus críticos, ya que el papado parecía sometido al poder secular.
El Cisma de Occidente (1378-1417)
En 1378, cuando el papa Gregorio XI regresó a Roma, los cardenales eligieron a Urbano VI como papa. Sin embargo, un grupo de cardenales, descontentos con su carácter autoritario, se retiró y eligió a Clemente VII como antipapa, quien volvió a Aviñón. Así comenzó el Cisma de Occidente: durante casi 40 años hubo dos papas, uno en Roma y otro en Aviñón, y en 1409 se eligió un tercero en el Concilio de Pisa, lo que agravó la situación.
El conciliarismo y la solución del cisma
La necesidad de resolver el cisma fortaleció la idea de que un concilio general de la Iglesia tenía autoridad superior al papa. En el Concilio de Constanza (1414-1418), se depuso a los tres papas rivales y se eligió a Martín V, restaurando la unidad. Sin embargo, la autoridad papal quedó debilitada frente a los concilios y a las monarquías nacionales.
Consecuencias
- Pérdida del prestigio moral y político del papado.
- Aumento del poder de las iglesias nacionales y de los reyes sobre los asuntos eclesiásticos.
- Preparación del terreno para la Reforma protestante del siglo XVI.
6. El fortalecimiento de las monarquías autoritarias
La crisis del feudalismo favoreció a los reyes, quienes se apoyaron en la burguesía urbana y en la creación de ejércitos permanentes y burocracias para imponer su autoridad sobre la nobleza feudal. Surgen así las monarquías autoritarias o Estados modernos tempranos, antecesoras del absolutismo.
Características
- Centralización del poder: los reyes imponen su ley sobre los señores feudales, mediante la creación de instituciones administrativas y judiciales.
- Ejército permanente y fiscalidad: financiados con impuestos estables, los monarcas mantienen tropas profesionales, lo que reduce la dependencia de la nobleza feudal.
- Alianza con las ciudades: la burguesía urbana apoya a los reyes a cambio de seguridad, orden y mercados unificados.
- Diplomacia y burocracia: aparición de funcionarios reales, embajadas y una administración más profesional.
Casos representativos
- Francia: tras la Guerra de los Cien Años, Luis XI (1461-1483) consolidó el poder real, derrotó a la nobleza feudal (especialmente al duque de Borgoña, Carlos el Temerario) y expandió el dominio real.
- Inglaterra: la Guerra de las Dos Rosas (1455-1485) entre las casas de Lancaster y York debilitó a la alta nobleza. Enrique VII Tudor (1485-1509) restauró la autoridad real y sentó las bases del Estado moderno inglés.
- España: el matrimonio de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón (los Reyes Católicos, 1469) unificó dinásticamente los reinos y completaron la Reconquista con la toma de Granada en 1492. Establecieron una monarquía autoritaria que patrocinaría la expansión ultramarina.
- Portugal: con la dinastía de Avis, especialmente con Juan I (1385-1433) y su hijo Enrique el Navegante, Portugal se convirtió en pionero de la expansión marítima.
La monarquía autoritaria es, en buena medida, una consecuencia de la crisis feudal: al debilitarse los señores y fortalecerse las ciudades, los reyes pudieron imponer un orden político más centralizado.
7. La cultura y el pensamiento en la Baja Edad Media
Paralelamente a la crisis política y económica, la cultura medieval alcanzó su madurez y comenzó a mostrar signos de cambio hacia el Renacimiento.
La escolástica tardía
La escolástica, método filosófico-teológico desarrollado en las universidades desde el siglo XII, alcanzó su cúspide con Tomás de Aquino (siglo XIII). En el siglo XIV, sin embargo, surgieron corrientes críticas:
- Juan Duns Escoto y Guillermo de Ockham cuestionaron la síntesis tomista entre fe y razón. Ockham, famoso por su "navaja" (no multiplicar entes sin necesidad), defendió la separación entre fe y razón, lo que abriría camino al pensamiento moderno.
Las universidades
Las universidades surgidas en la Plena Edad Media (Bolonia, París, Oxford) se consolidaron en la Baja Edad Media como centros de saber. En ellas se formaron teólogos, juristas y médicos. La universidad era una corporación de maestros y estudiantes con privilegios otorgados por papas o reyes. El método escolástico —lectura, disputa y conclusión— dominó la enseñanza.
El arte gótico tardío
El estilo gótico, nacido en el siglo XII en Île-de-France (Francia), alcanzó su máximo esplendor en los siglos XIII y XIV. Sus características:
- Arquitectura: arco apuntado, bóveda de crucería, arbotantes, grandes ventanales con vitrales. Ejemplos: catedral de Notre-Dame de París, catedral de Chartres, catedral de Milán.
- Escultura y pintura: mayor naturalismo, expresividad y riqueza decorativa. En el siglo XIV, el gótico internacional se extendió por Europa.
- Significado: las catedrales fueron expresión del poder económico y espiritual de las ciudades y de la Iglesia.
Elementos estructurales del gótico
La literatura en lengua vulgar
La Baja Edad Media vio el florecimiento de las lenguas vernáculas (italiano, francés, inglés, castellano) en la literatura, desplazando gradualmente al latín.
- Dante Alighieri (1265-1321): autor de la Divina Comedia (iniciada hacia 1307), obra cumbre de la literatura medieval en italiano, que describe un viaje por el Infierno, el Purgatorio y el Paraíso.
- Francesco Petrarca (1304-1374): poeta italiano, considerado precursor del humanismo. Su Cancionero en italiano y su amor por los clásicos latinos lo convierten en un puente hacia el Renacimiento.
- Giovanni Boccaccio (1313-1375): autor del Decamerón (1353), colección de cuentos ambientados durante la peste negra, que reflejan el mundo burgués y la crisis de la moral medieval.
- Geoffrey Chaucer (1343-1400): autor de los Cuentos de Canterbury, escritos en inglés medio, que retratan la sociedad inglesa de su tiempo.
El humanismo temprano
El humanismo fue un movimiento intelectual que valoraba el estudio de los textos clásicos grecorromanos y exaltaba la dignidad del ser humano. Aunque su pleno desarrollo se dio en el Renacimiento (siglo XV), sus raíces se encuentran en autores como Petrarca, quien buscó recuperar el latín clásico y el pensamiento de Cicerón y Virgilio.
8. La transición a la Edad Moderna: preludio del Renacimiento y los descubrimientos
La crisis del siglo XIV y la posterior recuperación del siglo XV prepararon el terreno para la Edad Moderna. Varios procesos confluyeron:
Avances técnicos y científicos
- Brújula: permitió la navegación en alta mar y facilitó los grandes descubrimientos geográficos.
- Pólvora y artillería: revolucionaron la guerra, debilitando a los castillos feudales y fortaleciendo a los ejércitos reales.
- Imprenta: hacia 1440, Johannes Gutenberg desarrolló en Maguncia la imprenta de tipos móviles, lo que abarató los libros y difundió masivamente el conocimiento. La imprenta fue fundamental para el humanismo y la Reforma.
Expansión marítima ibérica
Desde inicios del siglo XV, Portugal y luego España impulsaron viajes de exploración por el Atlántico, buscando nuevas rutas comerciales y expansión territorial. La toma de Ceuta (1415) por los portugueses marcó el inicio de esta expansión, que culminaría con la llegada de Colón a América en 1492 y la circunnavegación de la Tierra (1519-1522).
El fin de la Edad Media
El año 1453 marca convencionalmente el fin de la Edad Media y el inicio de la Edad Moderna, con dos acontecimientos simbólicos:
- La caída de Constantinopla en manos de los turcos otomanos (29 de mayo de 1453), que selló el fin del Imperio bizantino.
- El fin de la Guerra de los Cien Años (batalla de Castillon, 1453), que consolidó a Francia como potencia.
A esto se suman la unión de los Reyes Católicos, la toma de Granada (1492) y el inicio del Renacimiento italiano.
Cuidado
Errores frecuentes
- Confundir la peste negra con la Gran Hambruna: la hambruna fue un fenómeno climático y agrícola de 1315-1317; la peste fue una epidemia bacteriana de 1347-1351. Ambos fueron desastres distintos, aunque ambos golpearon a una población ya debilitada.
- Creer que la Guerra de los Cien Años duró exactamente 100 años: fue un conflicto intermitente que duró 116 años (1337-1453). El nombre es una convención historiográfica.
- Pensar que el papado de Aviñón y el Cisma son lo mismo: el papado de Aviñón fue el traslado legítimo de la sede pontificia a Aviñón (1309-1377); el Cisma fue la existencia simultánea de dos (luego tres) papas rivales (1378-1417), que fue una consecuencia del regreso a Roma y de las luchas internas.
- Atribuir el fortalecimiento de las monarquías solo a la peste: la peste y la guerra contribuyeron, pero también fue clave la alianza de los reyes con la burguesía urbana y la creación de ejércitos permanentes, procesos que venían de antes.
- Considerar que la crisis del siglo XIV destruyó por completo la economía: en realidad, hubo regiones que se transformaron (por ejemplo, Inglaterra avanzó hacia el trabajo asalariado) y el siglo XV trajo una recuperación marcada por la expansión comercial y los descubrimientos.
Aprende resolviendo
Ejemplos resueltos
A continuación, se presentan cuatro preguntas de dificultad creciente, con su resolución razonada, para que practiques el estilo de evaluación de San Marcos.
Ejemplo 1 (nivel básico)
Pregunta: ¿Cuál fue la principal consecuencia demográfica de la peste negra en Europa?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 2 (nivel intermedio)
Pregunta: ¿Qué relación existe entre la Guerra de los Cien Años y el fortalecimiento de la monarquía francesa?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 3 (nivel intermedio-alto)
Pregunta: Explique la diferencia entre el papado de Aviñón y el Cisma de Occidente, y por qué ambos debilitaron la autoridad papal.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 4 (nivel alto)
Pregunta: ¿De qué manera la crisis del siglo XIV contribuyó a la transición hacia el capitalismo y el Estado moderno?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Lo que viene
Hacia el siguiente tema
La Baja Edad Media desemboca directamente en la Edad Moderna. En el próximo tema, «Edad Media III», veremos cómo el humanismo y el Renacimiento retomaron la herencia clásica, cómo la Reforma protestante rompió la unidad religiosa de Occidente y cómo los descubrimientos geográficos integraron a Europa con el resto del mundo. La crisis del feudalismo que acabamos de estudiar es el puente que conecta el mundo medieval con la Europa moderna: sin comprenderla, no se puede entender por qué surgieron los Estados nacionales, el capitalismo y una nueva visión del ser humano.
¿Lo dominas?
Pon a prueba lo que aprendiste
20 preguntas de práctica tipo admisión, con clave y resolución explicada.
Evaluación del tema
20 preguntas para medir aprendizaje real
Hasta 6 básicas, 8 intermedias y 6 avanzadas; si un nivel no alcanza, se completa con el nivel más cercano. El diagnóstico recomienda una ruta; la evaluación final actualiza el porcentaje y puede marcar el tema como aprendido.
Aprender desde las preguntas
