
Cohesión y coherencia textual 2
Profundizarás en la referencia y aprenderás a rastrear referentes, distinguir tipos de deixis y usar pronombres, demostrativos y elipsis como pistas para resolver ejercicios de cohesión y coherencia.
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El contenido cambia según tu experiencia, pero tu progreso queda separado y nunca se pierde.
El porqué del tema
¿Para qué estudiamos este tema?
En el tema anterior, «Cohesión y coherencia textual 1», aprendiste que un texto no es un montón de oraciones sueltas: necesita un eje temático, ideas compatibles entre sí y una progresión ordenada. También viste que la cohesión es la propiedad que conecta las ideas mediante marcas lingüísticas, y que uno de sus mecanismos más importantes es la referencia o deixis.
Este segundo tema profundiza justamente en ese mecanismo. No basta con saber qué es una anáfora o una catáfora; en un examen de admisión como el de la UNMSM, los ejercicios de análisis textual exigen que ubiques el referente correcto, que uses las marcas referenciales para ordenar, incluir o descartar información y que detectes cuándo una oración rompe la cadena de sentido del texto. En otras palabras, la referencia deja de ser un concepto pasivo y se convierte en una herramienta de análisis.
Por ello, en esta sesión aprenderás a rastrear referentes, a distinguir los distintos tipos de deixis, a usar los pronombres, los demostrativos y las elipsis como pistas para resolver preguntas y a anticipar las trampas más frecuentes cuando un texto tiene referencias ambiguas o incompletas. Al terminar, estarás en mejores condiciones de enfrentar ejercicios de incompatibilidad, información prescindible, inclusión de información y ordenamiento de enunciados, todos ellos frecuentes en las evaluaciones de Razonamiento Verbal.
Antes de empezar
Lo que necesitas saber antes
Retomemos brevemente lo esencial del tema anterior:
- Texto: unidad comunicativa con intención, sentido completo y autonomía.
- Coherencia: propiedad por la cual todas las ideas giran en torno a un tema y una idea central, sin contradicciones y con progresión lógica.
- Cohesión: propiedad superficial que conecta las oraciones mediante marcas como conectores, sinónimos, elipsis y referencias.
- Referencia o deixis: sustitución de una palabra o idea por un elemento lingüístico (pronombre, adverbio, determinante, etc.) que señala hacia otra parte del texto o de la situación comunicativa.
Con eso en mente, ahora nos concentramos en la referencia como herramienta de análisis.
1. De la noción de referencia al análisis aplicado
Cuando hablamos de referencia o deixis en lingüística, nos referimos a la capacidad que tienen algunas palabras para señalar entidades, ideas o momentos mencionados en el propio texto o fuera de él. La palabra que señala se llama elemento deíctico o proforma, y aquello que es señalado se llama referente o antecedente.
En el tema anterior vimos ejemplos como:
Martha compró un libro. Ella lo leyó en una tarde.
En ese par de oraciones, el pronombre Ella remite a Martha; es una anáfora. El pronombre lo remite a un libro; también es anáfora. La función de estas marcas es evitar la repetición innecesaria y, al mismo tiempo, mantener el hilo conductor del texto.
La referencia no es un adorno: es un sistema de rastreo mental. Cuando leemos un texto, nuestro cerebro va almacenando los referentes y los reactiva cada vez que aparece una proforma. Si una referencia falla, el lector se pierde y la cohesión se rompe. Por eso, en Razonamiento Verbal, analizar la referencia es analizar la arquitectura del texto.
Para trabajar con la referencia de manera aplicada, conviene clasificarla según a dónde apunta:
| Tipo de deixis | Dirección del señalamiento | Ejemplo |
|---|---|---|
| Anáfora | Hacia atrás, a algo ya mencionado | Colocaron los libros en la mesa. Ellos estaban desordenados. |
| Catáfora | Hacia adelante, a algo que se dirá después | Solo te pido esto: que seas honesto. |
| Deixis exofórica | Hacia fuera del texto, a la situación comunicativa | Yo no estoy de acuerdo con esa medida. |
| Elipsis | Se omite un elemento que se recupera del contexto | Luis llegó temprano, pero Pedro no llegó. |
Aunque los términos griegos pueden sonar complicados, la lógica es simple: anáfora = hacia atrás, catáfora = hacia adelante, exofórica = afuera. También se habla de deixis endofórica cuando el señalamiento se da dentro del texto (anáfora + catáfora) y de deixis exofórica cuando sale de él.
2. Inventario de recursos referenciales
Para detectar referencias en un texto de examen, debes conocer qué palabras suelen funcionar como proformas. No se trata de memorizar largas listas, sino de reconocerlas en contexto.
2.1 Pronombres personales, demostrativos y posesivos
Los pronombres personales son los referentes más comunes:
- Singular: yo, tú, él/ella, me, te, se, lo, la, le, mí, ti, sí.
- Plural: nosotros, ustedes, ellos/ellas, nos, los, las, les.
En los textos académicos, la tercera persona (él, ella, ellos, ellas, lo, la, los, las, le, les, se) es la que suele establecer anáforas o catáforas.
Los pronombres demostrativos (este, esta, estos, estas, ese, esa, esos, esas, aquel, aquella, etc.) son clave para señalar referentes en el espacio textual. Generalmente, este alude a lo más cercano en el texto, ese a lo intermedio y aquel a lo más lejano. Esta distinción es útil para resolver preguntas de ordenamiento o de inclusión.
Los posesivos (su, sus, mío, tuyo, nuestro, etc.) también pueden ser referenciales, pues su significado depende de quién sea el poseedor mencionado antes o después.
2.2 Pronombres relativos e interrogativos
Los relativos (que, quien, cual, cuyo, donde, como, cuando, cuanto) conectan una cláusula con un antecedente. Suelen aparecer en aposición o en oraciones subordinadas. Por ejemplo:
La investigadora, quien dedicó años al tema, publicó un artículo revelador.
El pronombre quien remite a la investigadora. En los exámenes, es frecuente que se pregunte por el antecedente de un relativo.
Los interrogativos (qué, cuál, quién, cómo, cuándo, dónde) no son estrictamente referenciales en preguntas directas, pero en oraciones interrogativas indirectas pueden remitir a una idea implícita.
2.3 Adverbios pronominales y locativos
Algunos adverbios funcionan como proformas de lugar, tiempo o modo:
- Lugar: aquí, allí, ahí, donde, adonde.
- Tiempo: entonces, luego, después, antes, mientras.
- Modo: así, de esta manera, de ese modo.
Un caso muy evaluado es entonces cuando retoma un momento ya mencionado, y así cuando retoma un modo o una idea completa. Por ejemplo:
Los resultados fueron negativos. Así lo confirmó el laboratorio.
Aquí así retoma la idea de que los resultados fueron negativos.
2.4 Determinantes y morfemas verbales
No solo los pronombres señalan. Los determinantes demostrativos (este problema, esos argumentos) también orientan al lector hacia información ya presentada o por presentar. Del mismo modo, los artículos definidos (el, la, los, las) y los posesivos pueden indicar que el sustantivo al que acompañan ya ha aparecido previamente o es deducible.
Los morfemas verbales de persona y número también colaboran: la terminación del verbo permite recuperar el sujeto omitido. En español, la oración «Analizamos el texto» no necesita pronombre: la desinencia -amos señala a un sujeto de primera persona del plural.
2.5 Proformas léxicas: sinónimos, hiperónimos y elipsis
Además de los pronombres, la cohesión se logra mediante proformas léxicas, es decir, palabras con contenido semántico que sustituyen a otras:
- Sinónimos: auto → vehículo, casa → vivienda.
- Hiperónimos: perro → animal, clavel → flor.
- Términos generales: cosa, hecho, asunto, problema, situación, fenómeno.
También está la elipsis nominal (omisión de un sustantivo ya mencionado) y la elipsis verbal (omisión de un verbo recuperable). Estas omisiones son marcas cohesivas que debes saber reconstruir.
3. La anáfora: cómo localizar el referente correcto
La anáfora es el recurso referencial más frecuente en los textos expositivos y argumentativos. Consiste en un elemento que retoma una información ya dicha. En los ejercicios, identificar correctamente el referente anafórico es decisivo.
3.1 Criterios para fijar el referente
Cuando leas un pronombre o una proforma y necesites saber a qué apunta, aplica estos criterios en orden:
- Concordancia gramatical: el pronombre debe concordar en género y número con el referente. Si la proforma es la, busca un sustantivo femenino singular.
- Concordancia de persona: si aparece ellos, el referente debe ser una entidad plural en tercera persona.
- Cercanía textual: en general, se prefiere el antecedente más próximo y compatible. Pero cuidado: la cercanía no es el único criterio.
- Compatibilidad semántica: el pronombre debe poder sustituir al referente sin alterar el sentido. Por ejemplo, si el verbo exige un agente humano, un pronombre personal no puede remitir a un objeto.
- Función oracional: a veces el referente no es un sustantivo, sino toda una idea, evento o proposición. En esos casos, aparecen proformas neutras como esto, eso, ello, lo (en “lo cierto es”), lo cual.
3.2 Anáfora de sustantivo frente a anáfora de idea
No toda anáfora señala una palabra. Existen dos grandes posibilidades:
- Anáfora de sustantivo o sintagma: el referente es una entidad o persona.
- Anáfora proposicional: el referente es una idea, un hecho o una oración completa.
Ejemplo de anáfora de sustantivo:
El juez leyó la sentencia. Él la redactó durante la madrugada.
Ejemplo de anáfora proposicional:
El juez leyó la sentencia durante la madrugada. Esto preocupó a los abogados.
En el segundo caso, esto no remite solo a “la sentencia”, sino a todo el hecho de que el juez leyera la sentencia en ese momento. Distinguir ambos tipos es fundamental porque en las preguntas de referente se suele proponer alternativas con antecedentes parciales o incorrectos.
3.3 Anáfora con elipsis
La elipsis es una forma especial de anáfora: el elemento referido se omite, pero se recupera por el contexto verbal o situacional. Por ejemplo:
Pedro trabaja en una clínica y María en un hospital.
La segunda parte omite el verbo trabaja; la elipsis se recupera anafóricamente de la primera oración. En los textos, la elipsis evita la repetición y exige que el lector reponga el elemento faltante. En un ejercicio, si no repones la elipsis, puedes interpretar mal la relación entre las ideas.
4. La catáfora: anticipación y sus marcas
La catáfora es el fenómeno inverso a la anáfora: el elemento referencial aparece antes que su referente. Es frecuente al inicio de textos o párrafos, cuando se anuncia algo que se desarrollará después.
Ejemplos de catáfora:
Esto es lo que debes recordar: la coherencia y la cohesión son propiedades del texto. Los problemas son dos: la falta de presupuesto y la escasez de personal.
Las marcas de catáfora más usuales son:
- Pronombres neutros: esto, eso, aquello.
- Palabras de anticipación: lo siguiente, estos, así, de esta manera.
- Signos de puntuación como los dos puntos (:) que presentan una enumeración o explicación.
- Expresiones metadiscursivas: a continuación, seguidamente, en primer lugar.
La catáfora es muy útil en los ejercicios de ordenamiento de enunciados, porque obliga a que el enunciado que contiene la proforma vaya antes del enunciado que presenta el referente. Si detectas que una oración dice “estas razones” y otra enumera las razones, aquella debe ir antes y esta después.
5. Deixis exofórica y límites del texto
No todas las referencias se resuelven dentro del texto. La deixis exofórica señala elementos de la situación comunicativa: el emisor, el receptor, el tiempo o el lugar de la enunciación, o incluso objetos del entorno.
Ejemplos:
- «Yo considero que la propuesta es viable.» (El referente de yo es quien escribe o habla.)
- «Aquí empieza la historia.» (El referente de aquí puede ser un lugar físico o simbólico.)
En los fragmentos de examen, es poco probable que se pregunte por referentes exofóricos de primera o segunda persona, porque normalmente no se dispone de la situación extralingüística. Sin embargo, debes reconocer cuándo un pronombre no puede resolverse dentro del texto y, por tanto, no debes forzar un antecedente interno.
También hay una zona gris: los textos académicos a veces usan “nosotros” para referirse al autor y al lector, o “este análisis” para anticipar una idea. Esas marcas no siempre tienen un referente explícito; forman parte del andamiaje del texto. Saber identificarlas evita confusiones.
6. La referencia en las preguntas de análisis textual
Aquí está el corazón del tema: aplicar la referencia a la resolución de los distintos tipos de ejercicios que aparecen en los exámenes de admisión.
6.1 En preguntas de incompatibilidad
Una pregunta de incompatibilidad pide identificar la alternativa que contradice o no se condice con el texto. La referencia te ayuda de dos maneras:
- Verificar consistencia interna: si una alternativa afirma que “X es causa de Y”, pero en el texto la anáfora esto remite a una consecuencia, no a una causa, esa alternativa puede ser incompatible.
- Detectar extrapolaciones: si en el texto un pronombre retoma una idea específica, una alternativa que generalice ese referente a otro contexto está alterando la relación referencial.
Por ejemplo, si un texto dice: “Los resultados fueron inesperados. Esto generó una crisis en el equipo.”, y una alternativa afirma que “el equipo generó los resultados”, está tergiversando la anáfora: esto remite a los resultados inesperados, no al equipo.
6.2 En información prescindible / oración ajena
En estos ejercicios se pide eliminar la oración que no guarda relación con el conjunto. La referencia es clave para detectar rupturas cohesivas:
- Si una oración introduce un pronombre o una proforma cuyo referente no aparece en el texto, esa oración puede ser ajena.
- Si una oración rompe la cadena anafórica (por ejemplo, cambia de tema sin conectar con el anterior), es probable que sea prescindible.
- Si una oración repite un referente de manera que no añade información, puede ser redundante, pero no siempre es la respuesta; depende del ejercicio.
En la práctica, debes leer el texto, identificar el tema y la cadena referencial. La oración que no comparte esa cadena o que introduce referentes sin desarrollo es candidata a ser eliminada.
6.3 En inclusión de información
En estos ejercicios hay un espacio en blanco y debes elegir la oración que complete el texto de manera coherente y cohesiva. Las marcas referenciales son pistas decisivas:
- Si el espacio está al final, busca en las opciones referentes anafóricos que retomen información ya presentada.
- Si el espacio está al inicio, es probable que necesites una oración que funcione como catáfora: que anuncie lo que viene.
- Si hay un conector después del espacio, fíjate a dónde apunta la referencia del conector o del pronombre que sigue.
Los conectores lógicos son también marcas cohesivas, pero la referencia cumple un papel complementario: la oración elegida debe enlazar con las proformas y los antecedentes del texto.
6.4 En ordenamiento de enunciados
El ordenamiento de enunciados es uno de los ejercicios donde la referencia rinde más. Para reconstruir la secuencia lógica:
- Identifica el tema general y el enunciado que lo presenta (a menudo sin proformas que dependan de otros).
- Subraya en cada enunciado las proformas (pronombres, demostrativos, adverbios) y los conectores.
- Determina qué enunciados contienen anáforas (deben ir después de su referente) y cuáles contienen catáforas (deben ir antes).
- Busca la cadena: un enunciado menciona “el autor”; otro dice “él” o “su obra”; ese segundo debe ir después.
- Verifica que la secuencia elegida mantenga la progresión temática.
La relación catáfora-anáfora es muy evidente en los pares de oraciones con “esto” y “estas razones”. Si un enunciado dice “El problema se agravó por dos motivos” y otro dice “El primero de ellos...”, el orden es forzoso.
6.5 En inferencia por contraste o analogía
En preguntas de inferencia, a veces se pide deducir información a partir de una analogía o un contraste. La referencia ayuda a precisar qué se está comparando. Por ejemplo, si un texto habla de dos teorías y luego dice: “La primera sostiene que...; la segunda, en cambio, plantea...”, las proformas la primera y la segunda son anafóricas y debes asignarlas correctamente para no invertir las afirmaciones.
Del mismo modo, si se usa “este” frente a “aquel” para contrastar dos posturas, el referente correcto de cada uno es indispensable para inferir la relación analógica o de oposición.
7. Estrategia general de resolución
Para que todo lo anterior se convierta en método, te propongo los siguientes pasos cada vez que enfrentes un ejercicio de análisis textual:
Paso 1: Lee el texto con intención
Determina de qué trata y cuál es la idea central. No subrayes todavía; primero capta la totalidad.
Paso 2: Subraya las marcas referenciales
Localiza todos los pronombres, demostrativos, posesivos, adverbios pronominales y proformas léxicas. También marca las elipsis si las identificas.
Paso 3: Rastrea los referentes
Para cada marca, aplica los criterios de concordancia, cercanía y compatibilidad semántica. Pregúntate: ¿a quién o a qué se refiere? ¿Es anáfora o catáfora? ¿El referente es una palabra, una frase o una idea completa?
Paso 4: Verifica la cohesión global
Comprueba que la cadena referencial sea consistente: que cada proforma tenga un antecedente o consecuente claro y que no haya ambigüedades no resueltas.
Paso 5: Aplica la estrategia específica del tipo de pregunta
- Incompatibilidad: compara cada alternativa con la relación referencial del texto; descarta las que tergiversen el antecedente.
- Información prescindible: identifica la oración que rompa la cadena referencial o introduzca un referente sin desarrollo.
- Inclusión: busca en el espacio pistas anafóricas o catafóricas y elige la opción que complete el esquema.
- Ordenamiento: ordena según la dirección de las proformas (anáfora después, catáfora antes).
- Inferencia: reconstruye la relación a partir del referente correcto.
Paso 6: Descartar con lógica
Lee las alternativas y elimina primero las que tengan errores de referencia o que confundan los referentes. Luego, entre las restantes, elige la que mantenga la coherencia y la cohesión.
Este método no es rígido, pero te dará un marco para no responder al azar.
Cuidado
Errores frecuentes
Confundir anáfora con catáfora. Recordar: anáfora mira hacia atrás; catáfora, hacia adelante. Si dices que una anáfora anticipa, estás invirtiendo los términos.
Asignar el referente por simple cercanía lineal. Un pronombre no siempre remite a la palabra más próxima. Hay que verificar concordancia y sentido. Por ejemplo: “El hijo de la doctora llegó. Ella estaba contenta.” Ella remite a la doctora, no a el hijo, por concordancia de género.
Ignorar la elipsis. Muchos estudiantes no reponen el elemento omitido y creen que la oración está incompleta o es incoherente. En los textos, la elipsis es normal; hay que recuperarla.
Asumir que todo pronombre tiene referente dentro del fragmento. A veces el referente está fuera (deixis exofórica) o es un genérico. No fuerces antecedentes internos si no los hay.
Confundir referencia textual con referencia personal. No es lo mismo el “yo” del autor que un pronombre de tercera persona que remite a un personaje del texto. Distingue el plano de la enunciación del plano del contenido.
No diferenciar anáfora de sustantivo y de idea. Si el texto dice “Esto es preocupante”, esto puede remitir a toda una situación, no solo a un sustantivo. Elegir un antecedente parcial es un error típico.
Descuidar los demostrativos como marcas espaciales del texto. Este y aquel no son intercambiables; su uso orienta sobre la cercanía textual y puede cambiar el sentido.
En los ejercicios de inclusión, elegir la opción que repite el tema pero no respeta las referencias. La coherencia temática no basta; también debe haber cohesión referencial.
Aprende resolviendo
Ejemplos resueltos
A continuación, desarrollamos cuatro ejemplos de dificultad creciente, con el razonamiento paso a paso. Son ejercicios nuevos, construidos para este material, y siguen la lógica de las preguntas de admisión.
Ejemplo 1 (básico): Identificar el tipo de referencia
Texto:
La arqueóloga presentó su investigación sobre las culturas preincaicas. Esta revela datos sorprendentes sobre la organización social de los antiguos pobladores. Aquella, además, ha sido reconocida internacionalmente.
Pregunta: ¿Qué tipo de referencia se emplea en las palabras resaltadas y a qué remiten?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 2 (intermedio): Inclusión de información con rastros referenciales
Texto con espacio en blanco:
(I) La contaminación por plásticos ha alcanzado niveles alarmantes en los océanos. (II) Cada año, millones de toneladas de residuos llegan al mar. (III) ______________________________ (IV) Esto provoca la muerte de miles de especies marinas y la alteración de ecosistemas enteros.
Opciones: A) Los seres humanos dependemos del mar para obtener alimentos y oxígeno. B) Muchos productos plásticos son de un solo uso y tardan siglos en degradarse. C) Las Naciones Unidas han lanzado campañas de limpieza costera. D) La contaminación del aire es otro problema ambiental grave. E) Algunos ríos son la principal vía de transporte de plástico hacia el océano.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 3 (avanzado): Información prescindible por ruptura referencial
Enunciados numerados:
(I) La inteligencia artificial ha avanzado de manera vertiginosa en los últimos años. (II) Sus aplicaciones en la medicina incluyen el diagnóstico temprano de enfermedades. (III) Por ejemplo, ciertos algoritmos pueden detectar tumores en imágenes radiológicas. (IV) El ajedrez, por su parte, fue una de las primeras áreas donde los programas informáticos superaron a los humanos. (V) Esto ha permitido salvar vidas y optimizar los recursos sanitarios.
Pregunta: ¿Qué oración resulta prescindible?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 4 (muy avanzado): Ordenamiento de enunciados con anáfora y catáfora
Enunciados desordenados:
(I) Estos deben ser considerados en cualquier estrategia de conservación. (II) El ecosistema amazónico enfrenta dos amenazas principales. (III) La segunda es la contaminación de los ríos por actividades extractivas. (IV) La primera es la deforestación causada por la agricultura y la tala ilegal. (V) Ambas están deteriorando la biodiversidad de la región.
Pregunta: Ordene los enunciados para que formen un texto cohesivo y coherente.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Lo que viene
Hacia el siguiente tema
Con este tema has profundizado en la referencia como mecanismo de cohesión y como herramienta de análisis textual. Has aprendido a rastrear anáforas, catáforas y elipsis, y a usarlas para resolver distintos formatos de preguntas. En el siguiente tema, «Cohesión y coherencia textual 3», avanzaremos hacia el estudio sistemático de los conectores lógicos: su clasificación, sus valores semánticos y su papel en la reconstrucción de textos, lo que complementará tus habilidades para ordenar, incluir y analizar información con precisión.
¿Lo dominas?
Pon a prueba lo que aprendiste
20 preguntas de práctica tipo admisión, con clave y resolución explicada.
Evaluación del tema
20 preguntas para medir aprendizaje real
Hasta 6 básicas, 8 intermedias y 6 avanzadas; si un nivel no alcanza, se completa con el nivel más cercano. El diagnóstico recomienda una ruta; la evaluación final actualiza el porcentaje y puede marcar el tema como aprendido.
Aprender desde las preguntas
