Tema 14 de 36Filosofía

Voluntarismo: Schopenhauer (voluntad, pesimismo y concepción estética) y Friedrich Nietzsche

Explora el voluntarismo de Schopenhauer, su voluntad pesimista y su concepción estética, junto al vitalismo de Nietzsche; aprenderás a diferenciar sus ideas clave para el examen.

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Voluntarismo: Schopenhauer y Nietzsche

El porqué del tema

¿Para qué estudiamos este tema?

El tema anterior, el positivismo de Auguste Comte, representaba una gran confianza en la razón, en la ciencia y en la posibilidad de conocer la sociedad y ordenarla. Frente a esa confianza racionalista, el voluntarismo del siglo XIX da un giro radical: sostiene que el fondo de la realidad y del ser humano no es la razón, sino la voluntad, el deseo, el instinto o la vida.

Estudiamos este tema por dos razones principales:

  1. Porque permite entender una de las grandes crisis de la filosofía moderna: la razón deja de ser el centro y se empieza a valorar lo irracional, lo vital y lo trágico.
  2. Porque dos autores muy preguntados en el examen de admisión, Arthur Schopenhauer y Friedrich Nietzsche, desarrollan dos versiones distintas de este voluntarismo: una pesimista y otra vitalista.

Además, este tema prepara directamente el siguiente: el existencialismo. Las ideas de Nietzsche sobre la muerte de Dios, la pérdida de sentido y la necesidad de crear valores dejan planteado el problema de la existencia concreta, que luego trabajarán Heidegger y Sartre.

Antes de empezar

Lo que necesitas saber antes

Para comprender bien este tema conviene recordar muy brevemente dos ideas:

  • Kant y la “cosa en sí”: Kant distinguió entre el mundo tal como aparece para nosotros (fenómeno) y lo que existiría independientemente de nuestro conocimiento (la cosa en sí). Schopenhauer toma esta distinción y dirá que la cosa en sí es la voluntad.
  • La razón en la filosofía moderna: Descartes, Kant y Hegel habían hecho de la razón el principio supremo. El voluntarismo reacciona contra ello: la razón no lo gobierna todo; hay algo más originario.

Dicho de otro modo: si el racionalismo decía “pienso, luego existo” o “todo lo real es racional”, el voluntarismo responde: “lo esencial no es pensar, sino querer”.


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1. ¿Qué es el voluntarismo?

Se llama voluntarismo a la corriente filosófica que otorga primacía a la voluntad sobre la razón.

No se trata de la voluntad entendida simplemente como “fuerza de voluntad” o “autocontrol”. En filosofía, el voluntarismo sostiene una tesis más fuerte: la voluntad es el principio esencial de la realidad, del ser humano o del conocimiento.

Dos grandes formas de voluntarismo aparecen en el siglo XIX:

Autor Tipo de voluntad Actitud ante la vida
Schopenhauer Voluntad ciega, irracional, sufriente Pesimismo
Nietzsche Voluntad de poder, creadora, vital Afirmación de la vida

Ambos coinciden en que la razón es secundaria. La diferencia está en el carácter que atribuyen a la voluntad y en la salida que proponen.


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2. Schopenhauer: el mundo como voluntad y representación

Arthur Schopenhauer es el gran representante del voluntarismo pesimista. Su obra central se titula El mundo como voluntad y representación.

Su punto de partida es Kant, pero Schopenhauer cree haber descubierto qué es la “cosa en sí”: la voluntad.

2.1. El mundo como representación

Para Schopenhauer, el mundo que conocemos con la ciencia y con la vida cotidiana es representación.

Esto significa que las cosas no nos son dadas tal como son en sí mismas, sino como aparecen para un sujeto que conoce. El mundo está organizado por el espacio, el tiempo y la causalidad. Todo lo que la ciencia estudia —cuerpos, movimientos, relaciones de causa y efecto— pertenece a este mundo de la representación.

Pero la representación no es lo más profundo. Es solo la “superficie” del mundo. Debajo de ella está la voluntad.

2.2. La voluntad como esencia del mundo

¿Cómo sabemos que existe la voluntad? Schopenhauer responde: mediante la experiencia del propio cuerpo.

Cuando yo muevo un brazo, no me conozco solo como un objeto entre objetos. Yo siento internamente el acto de querer. Mi cuerpo es, por fuera, representación; por dentro, es voluntad objetivada.

A partir de esta experiencia, Schopenhauer extiende la tesis a todo lo real:

  • La fuerza que hace crecer a la planta es voluntad.
  • El instinto que lleva al animal a buscar alimento es voluntad.
  • La gravedad que atrae los cuerpos es voluntad.
  • El deseo, el hambre, la ambición y el impulso sexual en el ser humano son manifestaciones de esa misma voluntad.

La voluntad schopenhaueriana tiene estas características:

  • Es una sola y única.
  • Es ciega: no tiene un fin racional.
  • Es irracional: no actúa por motivos ni por planes.
  • Es incesante: nunca se detiene; querer es siempre volver a querer.
  • Se objetiva en distintos grados: fuerzas naturales, vida orgánica, animalidad y, finalmente, el ser humano.

En el ser humano, la razón o el entendimiento no es lo esencial. La razón es un instrumento al servicio de la voluntad. Primero queremos algo; después la razón calcula los medios para conseguirlo.

2.3. El pesimismo metafísico

Si la esencia del mundo es una voluntad ciega e insaciable, la vida humana está condenada al sufrimiento.

El razonamiento de Schopenhauer puede resumirse así:

  1. Querer algo significa carecer de ello.
  2. La carencia produce sufrimiento.
  3. Una vez satisfecho un deseo, la satisfacción es breve.
  4. Después aparece el aburrimiento o surgen nuevos deseos.
  5. Por lo tanto, la vida oscila entre dolor y aburrimiento.

Este es el núcleo de su pesimismo: el sufrimiento no es un accidente de la vida; está inscrito en su esencia misma.

Además, como todos los seres son manifestaciones de una misma voluntad, los individuos entran en conflicto entre sí. La voluntad se afirma a sí misma luchando contra sus propias manifestaciones. De ahí el egoísmo, la competencia y la violencia.

Schopenhauer no cree que la historia tenga un sentido racional o progresivo. A diferencia de Hegel o Comte, niega que la humanidad avance hacia algo mejor. La historia es la repetición del mismo querer, del mismo conflicto y del mismo dolor.

¿Hay salida? Schopenhauer menciona tres caminos:

  • El arte: liberación provisional.
  • La compasión: reconocer el sufrimiento ajeno y negar el egoísmo.
  • La ascética: renunciar progresivamente a los deseos.

La salida definitiva sería la negación de la voluntad: dejar de querer. Eso no significa suicidarse, porque el suicidio es todavía un acto de voluntad. Significa apagar el deseo desde dentro, como proponen algunas tradiciones religiosas de Oriente.

2.4. La concepción estética: el arte como suspensión de la voluntad

Una de las ideas más importantes de Schopenhauer es que el arte no es solo entretenimiento. El arte tiene una función metafísica: libera temporalmente al ser humano del dominio de la voluntad.

Cuando contemplamos una obra de arte de manera desinteresada, dejamos de mirar las cosas como objetos útiles para nuestros fines. Ya no nos preguntamos “¿para qué me sirve?”, “¿qué deseo me puede satisfacer?”. Nos convertimos en un sujeto puro de contemplación.

En ese momento, el arte nos muestra las Ideas: modelos eternos o grados de objetivación de la voluntad. No nos muestra tal o cual caballo concreto, sino la Idea del caballo; no tal rostro hermoso, sino la belleza esencial.

El genio es, para Schopenhauer, el sujeto capaz de percibir las Ideas y de comunicarlas en la obra de arte.

Schopenhauer ordena las artes según su capacidad para expresar los distintos grados de la voluntad:

Arte Objetiva principalmente
Arquitectura Fuerzas básicas: peso, cohesión, gravedad
Escultura y pintura La belleza del cuerpo humano, la Idea de humanidad
Poesía y tragedia La acción humana, el sufrimiento y el destino
Música La voluntad misma, de manera directa e inmediata

La música ocupa un lugar especial. Mientras las demás artes copian las Ideas, la música es copia directa de la voluntad. Por eso su efecto es más poderoso y penetrante: parece que escuchamos el interior mismo del mundo.

En la música reconocemos tensiones, impulsos, reposos y choques que reproducen la dinámica del querer. La música no necesita conceptos ni palabras para expresar el fondo de la realidad.


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3. Friedrich Nietzsche: la voluntad de poder y la crítica a la cultura occidental

Friedrich Nietzsche (1844-1900) es el otro gran autor del voluntarismo. Parte de Schopenhauer, pero llega a conclusiones opuestas: no propone negar la voluntad, sino afirmarla al máximo.

Nietzsche es un filósofo alemán que critica duramente la cultura occidental. Para él, Occidente ha enfermado porque ha negado la vida, el cuerpo, los instintos y la tierra, y ha inventado mundos superiores y valores absolutos que desprecian lo vital.

Sus obras principales son:

  • El nacimiento de la tragedia
  • Así habló Zaratustra
  • La genealogía de la moral
  • Ecce homo
  • El crepúsculo de los ídolos
  • El Anticristo

3.1. Lo apolíneo y lo dionisíaco

En su primera gran obra, El nacimiento de la tragedia, Nietzsche interpreta la cultura griega mediante dos fuerzas artísticas y vitales:

Fuerza Símbolo Características
Lo apolíneo Apolo Sueño, medida, forma, razón, orden, individualidad
Lo dionisíaco Dionisio Embriaguez, música, instinto, desmesura, disolución del individuo

Para Nietzsche, la gran tragedia griega representó un equilibrio entre ambas fuerzas. No era solo negación ni exceso: era una síntesis entre la forma apolínea y el fondo dionisíaco.

Sin embargo, con Sócrates y su exaltación de la racionalidad, Occidente empezó a negar lo dionisíaco. La razón se impuso sobre el instinto y la vida. Desde entonces, según Nietzsche, la cultura occidental es decadente porque desprecia la embriaguez creadora y sobrevalora la claridad racional, la moral y la lógica.

Este esquema apolíneo-dionisíaco no es solo estético: es una crítica a toda la cultura occidental.

3.2. La voluntad de poder: definición de voluntad y voluntarismo en Nietzsche

Nietzsche transforma la voluntad schopenhaueriana.

Schopenhauer entendía la voluntad como un querer que solo busca conservarse y que produce sufrimiento. Para Nietzsche, la esencia de la realidad y de la vida es la voluntad de poder.

La “voluntad de poder” no significa únicamente deseo de dominar a otros. Su sentido es más amplio:

  • Es tendencia a crecer.
  • A superarse.
  • A crear.
  • A expandirse.
  • A afirmar la propia fuerza.

Donde hay vida, hay voluntad de poder. Una planta que busca la luz, un animal que defiende su territorio, un artista que crea una obra, un estudiante que se esfuerza por superarse: todos expresan voluntad de poder.

Por eso Nietzsche define la vida como aquello que tiende a superarse a sí mismo. La vida no quiere simplemente conservarse: quiere ser más.

Este es el voluntarismo nietzscheano: la voluntad de poder es la clave de toda interpretación del mundo, del ser humano y de la cultura. La razón no es el fundamento; es un instrumento, un producto y una perspectiva de esa voluntad.

3.3. Verdad, lenguaje y perspectivismo

Una consecuencia importante del voluntarismo de Nietzsche es su crítica de la verdad.

Tradicionalmente, la filosofía creyó que existía una verdad objetiva, eterna e independiente del ser humano. Nietzsche sostiene, en cambio, que la verdad no se descubre, sino que se crea.

La voluntad de poder produce interpretaciones. Toda teoría, toda moral, toda religión y toda ciencia son interpretaciones que expresan una manera de querer, de valorar y de imponer sentido al mundo.

Por eso Nietzsche afirma que no hay hechos, sino interpretaciones.

También critica el lenguaje. Las palabras y los conceptos no copian fielmente las cosas; son metáforas, simplificaciones, generalizaciones. Al usar el lenguaje, el ser humano no accede directamente a las cosas mismas, sino a una versión ya interpretada.

Esto no significa que Nietzsche defienda el capricho o la mentira. Significa que toda verdad tiene un carácter perspectivista: depende de la perspectiva vital desde la cual se constituye.

3.4. Crítica a la cultura occidental y “muerte de Dios”

Nietzsche sostiene que la cultura occidental se ha construido sobre una negación de la vida.

Platón, el cristianismo y gran parte de la filosofía moderna han dividido la realidad en dos mundos:

  • Un mundo superior: lo espiritual, lo eterno, lo racional, lo ideal.
  • Un mundo inferior: el cuerpo, la tierra, los instintos, el devenir.

Según Nietzsche, esta división es una gran “mentira”. Inventamos un mundo verdadero para despreciar el único mundo que existe: este mundo.

El cristianismo es el ejemplo mayor. Para Nietzsche, el cristianismo es “platonismo para el pueblo”: enseña a despreciar el cuerpo, la sexualidad, el placer y la vida terrena, prometiendo una vida eterna en otro mundo.

Dios, el alma, el más allá, el pecado: todos estos conceptos, dice Nietzsche, fueron inventados contra la vida.

En este contexto aparece la famosa expresión “Dios ha muerto”.

No significa simplemente que Nietzsche sea ateo. Significa que la creencia en Dios y en los valores absolutos ha dejado de ser eficaz para darle sentido al mundo. La civilización moderna ya no puede apoyarse en ese fundamento. Al caer Dios, caen también los valores, las verdades y los sentidos que dependían de él.

Esto produce una profunda crisis: el nihilismo.

3.5. La moral del amo y la moral del esclavo

En La genealogía de la moral, Nietzsche investiga el origen de los valores morales. No acepta que los valores sean eternos o racionales. Para él, los valores tienen un origen histórico y psicológico.

Distingue dos tipos de moral:

A) La moral del amo o del señor

Es la moral de los nobles, de los fuertes, de los creadores. Surge de la autoafirmación.

El amo dice: “yo soy bueno, mi fuerza es buena, mi salud es buena”. Define lo bueno a partir de su propia plenitud. Llama “malo” o “bajo” a lo débil, lo vulgar, lo incapaz.

Sus valores afirman la vida:

  • Fortaleza
  • Salud
  • Jerarquía
  • Valentía
  • Creatividad
  • Diferencia
  • Plenitud

B) La moral del esclavo o del siervo

Es la moral de los débiles, de los impotentes, de los resentidos. Surge del resentimiento contra el amo.

El esclavo no puede vivir como el noble, no puede alcanzar su plenitud. Entonces, invierte los valores: llama “malo” al fuerte y “bueno” al débil.

Sus valores niegan la vida y promueven la uniformidad:

  • Debilidad
  • Humildad
  • Compasión
  • Obediencia
  • Igualitarismo
  • Sumisión

El cristianismo es, según Nietzsche, el gran triunfo histórico de la moral del esclavo. Los débiles, movidos por el resentimiento, realizaron una transvaloración: convirtieron la pobreza, la humildad y el sufrimiento en virtudes, y condenaron el poder, el orgullo y la vida noble.

Debe entenderse que Nietzsche no está defendiendo un sistema político de dominación. Está haciendo una crítica de los valores. La moral del amo expresa una valoración vital; la moral del esclavo expresa una valoración reactiva nacida del odio y la impotencia.

3.6. El nihilismo

El nihilismo es, para Nietzsche, el proceso por el cual los valores supremos pierden valor.

Occidente vivió durante siglos apoyado en valores absolutos: Dios, la verdad, la moral eterna, el progreso. Pero la muerte de Dios deja al ser humano sin fundamento.

Nietzsche distingue dos tipos de nihilismo:

Tipo Significado
Nihilismo pasivo Decadencia, cansancio, resignación: “nada vale la pena”.
Nihilismo activo Fuerza que destruye los viejos ídolos para abrir espacio a nuevos valores.

El nihilismo no es la meta final. Es una crisis que debe ser superada. La tarea que Nietzsche se asigna es realizar una nueva transmutación de los valores: derribar los valores que niegan la vida y crear valores que la afirmen.

3.7. El superhombre, el eterno retorno y el amor fati

Frente a la decadencia, Nietzsche propone el superhombre.

El superhombre no es un ser biológicamente superior ni un dictador. Es el ser humano que supera al “hombre enfermo” y es capaz de:

  • Crear sus propios valores.
  • Afirmar la vida terrenal.
  • Vivir sin valores absolutos.
  • Decir sí al devenir.

En Así habló Zaratustra, Nietzsche describe las transformaciones del espíritu:

  1. Camello: el que carga con los valores impuestos por la sociedad. Su lema es “tú debes”.
  2. León: el que se rebela y rechaza esos valores. Su lema es “yo quiero”.
  3. Niño: el creador, el que comienza de nuevo, vive según sus propios valores. Su lema es “llega a ser el que eres”.

Relacionados con el superhombre aparecen dos conceptos:

  • Eterno retorno: la idea de que todos los acontecimientos se repiten infinitamente. Es una prueba vital: solo quien es capaz de querer que su vida se repita eternamente merece afirmarla.
  • Amor fati: amor al destino. No solo soportar lo necesario, sino amarlo.

Ambos conceptos expresan una afirmación radical de la vida, incluso con su dolor y su carácter trágico.


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4. Comparación entre Schopenhauer y Nietzsche

Aspecto Schopenhauer Nietzsche
Esencia del mundo Voluntad ciega e irracional Voluntad de poder
Actitud ante la vida Pesimismo Afirmación vital
Valor de la razón Instrumento de la voluntad Instrumento y perspectiva de la voluntad de poder
Salida Negación de la voluntad: arte, compasión, ascetismo Transmutación de valores, superhombre, creación
Religión y moral Vía de resignación Moral de esclavo y negación de la vida, en la mayoría de los casos
Arte Contemplación que suspende la voluntad; música como arte supremo Expresión de lo dionisíaco y de la afirmación de la vida

Comparación Schopenhauer – Nietzsche


Cuidado

Errores frecuentes

  1. Creer que voluntarismo significa simplemente “actuar impulsivamente”.
    En filosofía, es una tesis metafísica: la voluntad es el principio de lo real.

  2. Confundir la voluntad de Schopenhauer con la voluntad de poder de Nietzsche.
    La primera es querer vivir que produce sufrimiento y debe negarse; la segunda es fuerza creadora que debe afirmarse.

  3. Pensar que la música, para Schopenhauer, es un arte subjetivo e inferior.
    Al contrario: es la más metafísica y superior, porque expresa directamente la voluntad.

  4. Creer que el pesimismo de Schopenhauer es solo un estado de ánimo depresivo.
    Es una consecuencia de su teoría metafísica: si la esencia del mundo es querer, la vida es carencia y dolor.

  5. Confundir la moral del amo con una justificación del abuso político.
    En Nietzsche es una tipología de valores: el amo afirma la vida; el esclavo valora desde el resentimiento.

  6. Creer que Nietzsche defiende el nihilismo.
    Lo diagnostica. La superación del nihilismo es la creación de nuevos valores.

  7. Pensar que la “muerte de Dios” es una simple negación atea.
    Es la pérdida del fundamento absoluto de los valores y, con ello, la crisis de sentido de Occidente.

  8. Confundir el superhombre con un hombre poderoso económicamente o militarmente.
    El superhombre es ante todo un creador de valores que dice sí a la vida.


Aprende resolviendo

Ejemplos resueltos

Ejemplo 1

Enunciado:
¿Cuál de las siguientes afirmaciones expresa mejor el voluntarismo de Schopenhauer?

A) La razón es la esencia del mundo.
B) La voluntad es un principio solo humano.
C) La voluntad es un impulso ciego e irracional que constituye el fondo de toda la realidad.
D) La voluntad es un plan racional de la naturaleza.
E) El mundo es fundamentalmente representación sin ningún fondo metafísico.

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 2

Enunciado:
Si un texto de Nietzsche afirma que “la verdad no es algo que exista y haya que encontrar, sino algo que hay que crear”, ¿qué conclusión se sigue?

A) La verdad es una realidad objetiva e independiente.
B) La razón descubre verdades eternas.
C) La verdad es una invención vinculada a la voluntad.
D) No podemos conocer nada.
E) La ciencia es el único camino para la verdad.

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 3

Enunciado:
Una moral que llama “buenos” a los humildes, a los débiles y a los compasivos, y “malos” a los fuertes y orgullosos, corresponde, según Nietzsche, a:

A) La moral del amo.
B) La moral del esclavo.
C) La moral de la ciencia.
D) La moral del superhombre.
E) La moral socrática.

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 4

Enunciado:
Tanto Schopenhauer como Nietzsche valoran de modo especial la música. ¿Qué tienen en común sus posiciones?

A) Ambos consideran que la música es inferior a las artes visuales.
B) Ambos asocian la música con una manifestación profunda de lo no racional.
C) Ambos creen que la música expresa conceptos claros.
D) Ambos derivan la música de la razón discursiva.
E) Ambos niegan que la música tenga relación con la voluntad.

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Lo que viene

Hacia el siguiente tema

El voluntarismo de Schopenhauer y Nietzsche deja planteada una cuestión decisiva: si no hay una razón absoluta ni valores eternos, el ser humano tiene que hacerse cargo de su propia existencia. Ese problema —la existencia concreta, el sentido, la libertad y la angustia— será desarrollado por el existencialismo de Heidegger y Sartre, que ya no hablará solo de voluntad, sino de Dasein, elección y responsabilidad.

Ir al siguiente tema: Existencialismo: Heidegger y Sartre (tesis del existencialismo, el Dasein y los tipos de existencia)

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Voluntarismo: Schopenhauer y Nietzsche

El porqué del tema

¿Para qué estudiamos este tema?

El tema anterior, el positivismo de Auguste Comte, representaba una gran confianza en la razón, en la ciencia y en la posibilidad de conocer la sociedad y ordenarla. Frente a esa confianza racionalista, el voluntarismo del siglo XIX da un giro radical: sostiene que el fondo de la realidad y del ser humano no es la razón, sino la voluntad, el deseo, el instinto o la vida.

Estudiamos este tema por dos razones principales:

  1. Porque permite entender una de las grandes crisis de la filosofía moderna: la razón deja de ser el centro y se empieza a valorar lo irracional, lo vital y lo trágico.
  2. Porque dos autores muy preguntados en el examen de admisión, Arthur Schopenhauer y Friedrich Nietzsche, desarrollan dos versiones distintas de este voluntarismo: una pesimista y otra vitalista.

Además, este tema prepara directamente el siguiente: el existencialismo. Las ideas de Nietzsche sobre la muerte de Dios, la pérdida de sentido y la necesidad de crear valores dejan planteado el problema de la existencia concreta, que luego trabajarán Heidegger y Sartre.

Antes de empezar

Lo que necesitas saber antes

Para comprender bien este tema conviene recordar muy brevemente dos ideas:

  • Kant y la “cosa en sí”: Kant distinguió entre el mundo tal como aparece para nosotros (fenómeno) y lo que existiría independientemente de nuestro conocimiento (la cosa en sí). Schopenhauer toma esta distinción y dirá que la cosa en sí es la voluntad.
  • La razón en la filosofía moderna: Descartes, Kant y Hegel habían hecho de la razón el principio supremo. El voluntarismo reacciona contra ello: la razón no lo gobierna todo; hay algo más originario.

Dicho de otro modo: si el racionalismo decía “pienso, luego existo” o “todo lo real es racional”, el voluntarismo responde: “lo esencial no es pensar, sino querer”.


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1. ¿Qué es el voluntarismo?

Se llama voluntarismo a la corriente filosófica que otorga primacía a la voluntad sobre la razón.

No se trata de la voluntad entendida simplemente como “fuerza de voluntad” o “autocontrol”. En filosofía, el voluntarismo sostiene una tesis más fuerte: la voluntad es el principio esencial de la realidad, del ser humano o del conocimiento.

Dos grandes formas de voluntarismo aparecen en el siglo XIX:

Autor Tipo de voluntad Actitud ante la vida
Schopenhauer Voluntad ciega, irracional, sufriente Pesimismo
Nietzsche Voluntad de poder, creadora, vital Afirmación de la vida

Ambos coinciden en que la razón es secundaria. La diferencia está en el carácter que atribuyen a la voluntad y en la salida que proponen.


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2. Schopenhauer: el mundo como voluntad y representación

Arthur Schopenhauer es el gran representante del voluntarismo pesimista. Su obra central se titula El mundo como voluntad y representación.

Su punto de partida es Kant, pero Schopenhauer cree haber descubierto qué es la “cosa en sí”: la voluntad.

2.1. El mundo como representación

Para Schopenhauer, el mundo que conocemos con la ciencia y con la vida cotidiana es representación.

Esto significa que las cosas no nos son dadas tal como son en sí mismas, sino como aparecen para un sujeto que conoce. El mundo está organizado por el espacio, el tiempo y la causalidad. Todo lo que la ciencia estudia —cuerpos, movimientos, relaciones de causa y efecto— pertenece a este mundo de la representación.

Pero la representación no es lo más profundo. Es solo la “superficie” del mundo. Debajo de ella está la voluntad.

2.2. La voluntad como esencia del mundo

¿Cómo sabemos que existe la voluntad? Schopenhauer responde: mediante la experiencia del propio cuerpo.

Cuando yo muevo un brazo, no me conozco solo como un objeto entre objetos. Yo siento internamente el acto de querer. Mi cuerpo es, por fuera, representación; por dentro, es voluntad objetivada.

A partir de esta experiencia, Schopenhauer extiende la tesis a todo lo real:

  • La fuerza que hace crecer a la planta es voluntad.
  • El instinto que lleva al animal a buscar alimento es voluntad.
  • La gravedad que atrae los cuerpos es voluntad.
  • El deseo, el hambre, la ambición y el impulso sexual en el ser humano son manifestaciones de esa misma voluntad.

La voluntad schopenhaueriana tiene estas características:

  • Es una sola y única.
  • Es ciega: no tiene un fin racional.
  • Es irracional: no actúa por motivos ni por planes.
  • Es incesante: nunca se detiene; querer es siempre volver a querer.
  • Se objetiva en distintos grados: fuerzas naturales, vida orgánica, animalidad y, finalmente, el ser humano.

En el ser humano, la razón o el entendimiento no es lo esencial. La razón es un instrumento al servicio de la voluntad. Primero queremos algo; después la razón calcula los medios para conseguirlo.

2.3. El pesimismo metafísico

Si la esencia del mundo es una voluntad ciega e insaciable, la vida humana está condenada al sufrimiento.

El razonamiento de Schopenhauer puede resumirse así:

  1. Querer algo significa carecer de ello.
  2. La carencia produce sufrimiento.
  3. Una vez satisfecho un deseo, la satisfacción es breve.
  4. Después aparece el aburrimiento o surgen nuevos deseos.
  5. Por lo tanto, la vida oscila entre dolor y aburrimiento.

Este es el núcleo de su pesimismo: el sufrimiento no es un accidente de la vida; está inscrito en su esencia misma.

Además, como todos los seres son manifestaciones de una misma voluntad, los individuos entran en conflicto entre sí. La voluntad se afirma a sí misma luchando contra sus propias manifestaciones. De ahí el egoísmo, la competencia y la violencia.

Schopenhauer no cree que la historia tenga un sentido racional o progresivo. A diferencia de Hegel o Comte, niega que la humanidad avance hacia algo mejor. La historia es la repetición del mismo querer, del mismo conflicto y del mismo dolor.

¿Hay salida? Schopenhauer menciona tres caminos:

  • El arte: liberación provisional.
  • La compasión: reconocer el sufrimiento ajeno y negar el egoísmo.
  • La ascética: renunciar progresivamente a los deseos.

La salida definitiva sería la negación de la voluntad: dejar de querer. Eso no significa suicidarse, porque el suicidio es todavía un acto de voluntad. Significa apagar el deseo desde dentro, como proponen algunas tradiciones religiosas de Oriente.

2.4. La concepción estética: el arte como suspensión de la voluntad

Una de las ideas más importantes de Schopenhauer es que el arte no es solo entretenimiento. El arte tiene una función metafísica: libera temporalmente al ser humano del dominio de la voluntad.

Cuando contemplamos una obra de arte de manera desinteresada, dejamos de mirar las cosas como objetos útiles para nuestros fines. Ya no nos preguntamos “¿para qué me sirve?”, “¿qué deseo me puede satisfacer?”. Nos convertimos en un sujeto puro de contemplación.

En ese momento, el arte nos muestra las Ideas: modelos eternos o grados de objetivación de la voluntad. No nos muestra tal o cual caballo concreto, sino la Idea del caballo; no tal rostro hermoso, sino la belleza esencial.

El genio es, para Schopenhauer, el sujeto capaz de percibir las Ideas y de comunicarlas en la obra de arte.

Schopenhauer ordena las artes según su capacidad para expresar los distintos grados de la voluntad:

Arte Objetiva principalmente
Arquitectura Fuerzas básicas: peso, cohesión, gravedad
Escultura y pintura La belleza del cuerpo humano, la Idea de humanidad
Poesía y tragedia La acción humana, el sufrimiento y el destino
Música La voluntad misma, de manera directa e inmediata

La música ocupa un lugar especial. Mientras las demás artes copian las Ideas, la música es copia directa de la voluntad. Por eso su efecto es más poderoso y penetrante: parece que escuchamos el interior mismo del mundo.

En la música reconocemos tensiones, impulsos, reposos y choques que reproducen la dinámica del querer. La música no necesita conceptos ni palabras para expresar el fondo de la realidad.


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3. Friedrich Nietzsche: la voluntad de poder y la crítica a la cultura occidental

Friedrich Nietzsche (1844-1900) es el otro gran autor del voluntarismo. Parte de Schopenhauer, pero llega a conclusiones opuestas: no propone negar la voluntad, sino afirmarla al máximo.

Nietzsche es un filósofo alemán que critica duramente la cultura occidental. Para él, Occidente ha enfermado porque ha negado la vida, el cuerpo, los instintos y la tierra, y ha inventado mundos superiores y valores absolutos que desprecian lo vital.

Sus obras principales son:

  • El nacimiento de la tragedia
  • Así habló Zaratustra
  • La genealogía de la moral
  • Ecce homo
  • El crepúsculo de los ídolos
  • El Anticristo

3.1. Lo apolíneo y lo dionisíaco

En su primera gran obra, El nacimiento de la tragedia, Nietzsche interpreta la cultura griega mediante dos fuerzas artísticas y vitales:

Fuerza Símbolo Características
Lo apolíneo Apolo Sueño, medida, forma, razón, orden, individualidad
Lo dionisíaco Dionisio Embriaguez, música, instinto, desmesura, disolución del individuo

Para Nietzsche, la gran tragedia griega representó un equilibrio entre ambas fuerzas. No era solo negación ni exceso: era una síntesis entre la forma apolínea y el fondo dionisíaco.

Sin embargo, con Sócrates y su exaltación de la racionalidad, Occidente empezó a negar lo dionisíaco. La razón se impuso sobre el instinto y la vida. Desde entonces, según Nietzsche, la cultura occidental es decadente porque desprecia la embriaguez creadora y sobrevalora la claridad racional, la moral y la lógica.

Este esquema apolíneo-dionisíaco no es solo estético: es una crítica a toda la cultura occidental.

3.2. La voluntad de poder: definición de voluntad y voluntarismo en Nietzsche

Nietzsche transforma la voluntad schopenhaueriana.

Schopenhauer entendía la voluntad como un querer que solo busca conservarse y que produce sufrimiento. Para Nietzsche, la esencia de la realidad y de la vida es la voluntad de poder.

La “voluntad de poder” no significa únicamente deseo de dominar a otros. Su sentido es más amplio:

  • Es tendencia a crecer.
  • A superarse.
  • A crear.
  • A expandirse.
  • A afirmar la propia fuerza.

Donde hay vida, hay voluntad de poder. Una planta que busca la luz, un animal que defiende su territorio, un artista que crea una obra, un estudiante que se esfuerza por superarse: todos expresan voluntad de poder.

Por eso Nietzsche define la vida como aquello que tiende a superarse a sí mismo. La vida no quiere simplemente conservarse: quiere ser más.

Este es el voluntarismo nietzscheano: la voluntad de poder es la clave de toda interpretación del mundo, del ser humano y de la cultura. La razón no es el fundamento; es un instrumento, un producto y una perspectiva de esa voluntad.

3.3. Verdad, lenguaje y perspectivismo

Una consecuencia importante del voluntarismo de Nietzsche es su crítica de la verdad.

Tradicionalmente, la filosofía creyó que existía una verdad objetiva, eterna e independiente del ser humano. Nietzsche sostiene, en cambio, que la verdad no se descubre, sino que se crea.

La voluntad de poder produce interpretaciones. Toda teoría, toda moral, toda religión y toda ciencia son interpretaciones que expresan una manera de querer, de valorar y de imponer sentido al mundo.

Por eso Nietzsche afirma que no hay hechos, sino interpretaciones.

También critica el lenguaje. Las palabras y los conceptos no copian fielmente las cosas; son metáforas, simplificaciones, generalizaciones. Al usar el lenguaje, el ser humano no accede directamente a las cosas mismas, sino a una versión ya interpretada.

Esto no significa que Nietzsche defienda el capricho o la mentira. Significa que toda verdad tiene un carácter perspectivista: depende de la perspectiva vital desde la cual se constituye.

3.4. Crítica a la cultura occidental y “muerte de Dios”

Nietzsche sostiene que la cultura occidental se ha construido sobre una negación de la vida.

Platón, el cristianismo y gran parte de la filosofía moderna han dividido la realidad en dos mundos:

  • Un mundo superior: lo espiritual, lo eterno, lo racional, lo ideal.
  • Un mundo inferior: el cuerpo, la tierra, los instintos, el devenir.

Según Nietzsche, esta división es una gran “mentira”. Inventamos un mundo verdadero para despreciar el único mundo que existe: este mundo.

El cristianismo es el ejemplo mayor. Para Nietzsche, el cristianismo es “platonismo para el pueblo”: enseña a despreciar el cuerpo, la sexualidad, el placer y la vida terrena, prometiendo una vida eterna en otro mundo.

Dios, el alma, el más allá, el pecado: todos estos conceptos, dice Nietzsche, fueron inventados contra la vida.

En este contexto aparece la famosa expresión “Dios ha muerto”.

No significa simplemente que Nietzsche sea ateo. Significa que la creencia en Dios y en los valores absolutos ha dejado de ser eficaz para darle sentido al mundo. La civilización moderna ya no puede apoyarse en ese fundamento. Al caer Dios, caen también los valores, las verdades y los sentidos que dependían de él.

Esto produce una profunda crisis: el nihilismo.

3.5. La moral del amo y la moral del esclavo

En La genealogía de la moral, Nietzsche investiga el origen de los valores morales. No acepta que los valores sean eternos o racionales. Para él, los valores tienen un origen histórico y psicológico.

Distingue dos tipos de moral:

A) La moral del amo o del señor

Es la moral de los nobles, de los fuertes, de los creadores. Surge de la autoafirmación.

El amo dice: “yo soy bueno, mi fuerza es buena, mi salud es buena”. Define lo bueno a partir de su propia plenitud. Llama “malo” o “bajo” a lo débil, lo vulgar, lo incapaz.

Sus valores afirman la vida:

  • Fortaleza
  • Salud
  • Jerarquía
  • Valentía
  • Creatividad
  • Diferencia
  • Plenitud

B) La moral del esclavo o del siervo

Es la moral de los débiles, de los impotentes, de los resentidos. Surge del resentimiento contra el amo.

El esclavo no puede vivir como el noble, no puede alcanzar su plenitud. Entonces, invierte los valores: llama “malo” al fuerte y “bueno” al débil.

Sus valores niegan la vida y promueven la uniformidad:

  • Debilidad
  • Humildad
  • Compasión
  • Obediencia
  • Igualitarismo
  • Sumisión

El cristianismo es, según Nietzsche, el gran triunfo histórico de la moral del esclavo. Los débiles, movidos por el resentimiento, realizaron una transvaloración: convirtieron la pobreza, la humildad y el sufrimiento en virtudes, y condenaron el poder, el orgullo y la vida noble.

Debe entenderse que Nietzsche no está defendiendo un sistema político de dominación. Está haciendo una crítica de los valores. La moral del amo expresa una valoración vital; la moral del esclavo expresa una valoración reactiva nacida del odio y la impotencia.

3.6. El nihilismo

El nihilismo es, para Nietzsche, el proceso por el cual los valores supremos pierden valor.

Occidente vivió durante siglos apoyado en valores absolutos: Dios, la verdad, la moral eterna, el progreso. Pero la muerte de Dios deja al ser humano sin fundamento.

Nietzsche distingue dos tipos de nihilismo:

Tipo Significado
Nihilismo pasivo Decadencia, cansancio, resignación: “nada vale la pena”.
Nihilismo activo Fuerza que destruye los viejos ídolos para abrir espacio a nuevos valores.

El nihilismo no es la meta final. Es una crisis que debe ser superada. La tarea que Nietzsche se asigna es realizar una nueva transmutación de los valores: derribar los valores que niegan la vida y crear valores que la afirmen.

3.7. El superhombre, el eterno retorno y el amor fati

Frente a la decadencia, Nietzsche propone el superhombre.

El superhombre no es un ser biológicamente superior ni un dictador. Es el ser humano que supera al “hombre enfermo” y es capaz de:

  • Crear sus propios valores.
  • Afirmar la vida terrenal.
  • Vivir sin valores absolutos.
  • Decir sí al devenir.

En Así habló Zaratustra, Nietzsche describe las transformaciones del espíritu:

  1. Camello: el que carga con los valores impuestos por la sociedad. Su lema es “tú debes”.
  2. León: el que se rebela y rechaza esos valores. Su lema es “yo quiero”.
  3. Niño: el creador, el que comienza de nuevo, vive según sus propios valores. Su lema es “llega a ser el que eres”.

Relacionados con el superhombre aparecen dos conceptos:

  • Eterno retorno: la idea de que todos los acontecimientos se repiten infinitamente. Es una prueba vital: solo quien es capaz de querer que su vida se repita eternamente merece afirmarla.
  • Amor fati: amor al destino. No solo soportar lo necesario, sino amarlo.

Ambos conceptos expresan una afirmación radical de la vida, incluso con su dolor y su carácter trágico.


5

4. Comparación entre Schopenhauer y Nietzsche

Aspecto Schopenhauer Nietzsche
Esencia del mundo Voluntad ciega e irracional Voluntad de poder
Actitud ante la vida Pesimismo Afirmación vital
Valor de la razón Instrumento de la voluntad Instrumento y perspectiva de la voluntad de poder
Salida Negación de la voluntad: arte, compasión, ascetismo Transmutación de valores, superhombre, creación
Religión y moral Vía de resignación Moral de esclavo y negación de la vida, en la mayoría de los casos
Arte Contemplación que suspende la voluntad; música como arte supremo Expresión de lo dionisíaco y de la afirmación de la vida

Comparación Schopenhauer – Nietzsche


Cuidado

Errores frecuentes

  1. Creer que voluntarismo significa simplemente “actuar impulsivamente”.
    En filosofía, es una tesis metafísica: la voluntad es el principio de lo real.

  2. Confundir la voluntad de Schopenhauer con la voluntad de poder de Nietzsche.
    La primera es querer vivir que produce sufrimiento y debe negarse; la segunda es fuerza creadora que debe afirmarse.

  3. Pensar que la música, para Schopenhauer, es un arte subjetivo e inferior.
    Al contrario: es la más metafísica y superior, porque expresa directamente la voluntad.

  4. Creer que el pesimismo de Schopenhauer es solo un estado de ánimo depresivo.
    Es una consecuencia de su teoría metafísica: si la esencia del mundo es querer, la vida es carencia y dolor.

  5. Confundir la moral del amo con una justificación del abuso político.
    En Nietzsche es una tipología de valores: el amo afirma la vida; el esclavo valora desde el resentimiento.

  6. Creer que Nietzsche defiende el nihilismo.
    Lo diagnostica. La superación del nihilismo es la creación de nuevos valores.

  7. Pensar que la “muerte de Dios” es una simple negación atea.
    Es la pérdida del fundamento absoluto de los valores y, con ello, la crisis de sentido de Occidente.

  8. Confundir el superhombre con un hombre poderoso económicamente o militarmente.
    El superhombre es ante todo un creador de valores que dice sí a la vida.


Aprende resolviendo

Ejemplos resueltos

Ejemplo 1

Enunciado:
¿Cuál de las siguientes afirmaciones expresa mejor el voluntarismo de Schopenhauer?

A) La razón es la esencia del mundo.
B) La voluntad es un principio solo humano.
C) La voluntad es un impulso ciego e irracional que constituye el fondo de toda la realidad.
D) La voluntad es un plan racional de la naturaleza.
E) El mundo es fundamentalmente representación sin ningún fondo metafísico.

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 2

Enunciado:
Si un texto de Nietzsche afirma que “la verdad no es algo que exista y haya que encontrar, sino algo que hay que crear”, ¿qué conclusión se sigue?

A) La verdad es una realidad objetiva e independiente.
B) La razón descubre verdades eternas.
C) La verdad es una invención vinculada a la voluntad.
D) No podemos conocer nada.
E) La ciencia es el único camino para la verdad.

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 3

Enunciado:
Una moral que llama “buenos” a los humildes, a los débiles y a los compasivos, y “malos” a los fuertes y orgullosos, corresponde, según Nietzsche, a:

A) La moral del amo.
B) La moral del esclavo.
C) La moral de la ciencia.
D) La moral del superhombre.
E) La moral socrática.

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 4

Enunciado:
Tanto Schopenhauer como Nietzsche valoran de modo especial la música. ¿Qué tienen en común sus posiciones?

A) Ambos consideran que la música es inferior a las artes visuales.
B) Ambos asocian la música con una manifestación profunda de lo no racional.
C) Ambos creen que la música expresa conceptos claros.
D) Ambos derivan la música de la razón discursiva.
E) Ambos niegan que la música tenga relación con la voluntad.

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Lo que viene

Hacia el siguiente tema

El voluntarismo de Schopenhauer y Nietzsche deja planteada una cuestión decisiva: si no hay una razón absoluta ni valores eternos, el ser humano tiene que hacerse cargo de su propia existencia. Ese problema —la existencia concreta, el sentido, la libertad y la angustia— será desarrollado por el existencialismo de Heidegger y Sartre, que ya no hablará solo de voluntad, sino de Dasein, elección y responsabilidad.

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