
Epistemología I: funciones de la ciencia, método y clasificación de la ciencia
Descubrirás qué es la epistemología y cómo la ciencia produce conocimiento confiable, para distinguir sus funciones, su método y su clasificación.
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El contenido cambia según tu experiencia, pero tu progreso queda separado y nunca se pierde.
El porqué del tema
¿Para qué estudiamos este tema?
En el tema anterior, dedicado a la filosofía política, vimos que la vida social exige criterios de justicia y de reconocimiento para que las personas puedan convivir de manera libre y digna. Ahora cambiamos de problema: ya no nos preguntamos cómo organizar racionalmente la convivencia, sino cómo conocemos la realidad de manera confiable. La ciencia es, en el mundo moderno, la forma más prestigiosa de conocimiento: transformó la medicina, la tecnología, la economía y nuestra imagen del universo. Pero ¿qué es exactamente la ciencia? ¿Qué la hace distinta de la opinión o de la creencia? ¿Qué pasos sigue quien investiga? ¿Qué funciones cumple? ¿Hay un solo tipo de ciencia o varias?
Estudiar este tema sirve, en primer lugar, para entender el estatuto del conocimiento que vas a encontrar en la universidad: no se trata de repetir información, sino de comprender cómo se produce y se justifica. En segundo lugar, sirve para ubicar históricamente un debate filosófico: la modernidad convirtió a la ciencia en modelo de racionalidad, y desde entonces la filosofía se pregunta por sus fundamentos, su método y sus límites. Finalmente, sirve para prepararte frente a las preguntas de admisión de la UNMSM, que suelen evaluar de manera recurrente las características del conocimiento científico, las funciones de la ciencia, las fases del método científico y la clasificación de las ciencias.
Este es el primer tema de epistemología. El siguiente se ocupará de las teorías epistemológicas contemporáneas: el Círculo de Viena, Popper y Kuhn. Lo que aprendas aquí sobre método, clasificación y funciones te dará la base para entender, en el siguiente tema, por qué esos filósofos discuten sobre la verificación, la falsación y los paradigmas.
Antes de empezar
Lo que necesitas saber antes
Antes de entrar al tema, conviene tener clara una distinción básica dentro de la teoría del conocimiento.
Llamamos conocimiento espontáneo, ingenuo o vulgar al saber que adquirimos en la vida cotidiana, de manera directa y sin un método. Es un conocimiento superficial y muchas veces no pasa de ser una creencia: por ejemplo, todos “sabemos” que si soltamos un objeto, cae; pero no por ello conocemos la ley de gravitación ni sabemos explicar por qué cae.
Frente a ese saber espontáneo, existe el conocimiento organizado o científico, que es metódico, crítico y fundamentado: no se limita a constatar que algo ocurre, sino que busca explicar por qué ocurre, mediante conceptos, hipótesis, leyes y teorías.
También conviene recordar que la filosofía no es un amontonamiento de opiniones: es un saber racional y crítico que se organiza en disciplinas. La ética estudia la moral; la filosofía política, el poder y la justicia; la lógica, la estructura del razonamiento; la epistemología, la ciencia. Nuestro objeto de estudio en esta parte del curso es, justamente, esa disciplina filosófica llamada epistemología.
1. La epistemología: una filosofía de la ciencia
1.1 ¿Qué significa “epistemología”?
La palabra proviene de dos voces griegas: episteme, que significa ciencia, y logos, que significa teoría, estudio o razonamiento. Por eso, etimológicamente, la epistemología es la teoría de la ciencia o filosofía de la ciencia.
Pero hay que precisar: la epistemología no es una ciencia particular, sino una reflexión filosófica sobre la ciencia. La física estudia los cuerpos y sus movimientos; la biología estudia los seres vivos; la economía estudia la producción y distribución de bienes. La epistemología, en cambio, estudia a la propia ciencia: se pregunta qué es, cómo se justifica, cómo avanza, cuáles son sus supuestos y cuáles sus límites.
1.2 ¿Qué problemas aborda la epistemología?
La epistemología se ocupa de problemas como los siguientes:
- La fundamentación de la ciencia: ¿en qué se basa su autoridad? ¿Por qué confiamos más en la física que en la astrología?
- La estructura de la ciencia: ¿de qué elementos se compone una teoría científica? ¿Qué es una hipótesis, una ley, una teoría?
- El método científico: ¿qué pasos sigue una investigación rigurosa? ¿Qué relación hay entre observación, hipótesis y experimento?
- La validez del conocimiento científico: ¿cuándo está justificado aceptar un enunciado científico?
- El problema de la demarcación: ¿cómo distinguir la ciencia de la pseudociencia?
- El cambio y el progreso de la ciencia: ¿la ciencia avanza por acumulación o por rupturas radicales?
En este tema nos concentraremos en los problemas más básicos y que más se evalúan en el examen: las características de la ciencia, sus funciones, su método y su clasificación. Los problemas de demarcación y de cambio científico se desarrollarán con mayor amplitud en el siguiente tema.
2. La ciencia y el conocimiento científico
2.1 Definición de ciencia
La ciencia puede entenderse de dos maneras complementarias.
Como producto, es un conjunto de conocimientos ordenados sistemáticamente acerca del universo, obtenidos mediante la observación y el razonamiento, que permiten deducir principios y leyes generales. No se trata de datos sueltos: la ciencia es un sistema de enunciados relacionados entre sí.
Como actividad, es el ámbito de producción del conocimiento científico: la investigación metódica que realizan los científicos en laboratorios, observatorios, archivos o comunidades académicas.
En ambos sentidos, la ciencia no es un simple cúmulo de informaciones inconexas. Una característica esencial es la sistematicidad: cada hipótesis se apoya en teorías previas, cada ley se integra con otras leyes y cada concepto se define con precisión.
2.2 Características del conocimiento científico
El conocimiento científico se distingue de otras formas de conocimiento por una serie de rasgos. Las fuentes habituales del curso coinciden en destacar, sobre todo, los siguientes.
Objetivo: busca describir y explicar el objeto tal como es, no como el investigador desearía que fuese. Se opone a la subjetividad, es decir, a las ideas nacidas del prejuicio, la costumbre o la mera opinión personal. La objetividad no significa que el científico no tenga intereses o valores; significa que sus enunciados deben poder ser contrastados intersubjetivamente.
Metódico: no procede al azar ni por ocurrencia. Sigue reglas, pasos y procedimientos ordenados. Esa es una de las razones por las que sus resultados pueden ser controlados por otros investigadores.
Racional: se sirve de conceptos, proposiciones y argumentos, y los presenta de modo coherente. No apela a la fe, a la intuición inefable ni a la autoridad personal.
Sistemático: los conocimientos están organizados y conectados lógicamente entre sí. Una ley suelta no es ciencia; la ciencia es una red de enunciados que se apoyan mutuamente.
Fundamentado: se sostiene en pruebas, observaciones, experimentos y demostraciones. Por eso puede dar razones y no solo afirmar.
Selectivo: el científico delimita su objeto de estudio; no pretende abarcar toda la realidad a la vez. Un astrónomo estudia, por ejemplo, la formación de las galaxias; un lingüista, la estructura de una lengua.
Falible: toda hipótesis o teoría científica tiene un margen de error; ninguna explicación científica es absolutamente definitiva. Esto no significa que sea falsa, sino que siempre está abierta a revisión.
Perfectible: precisamente porque es falible, la ciencia puede corregir sus errores y mejorar. La historia de la ciencia muestra que las teorías se ajustan, se amplían o son reemplazadas por otras mejores.
Regional: estudia una parte o área de la realidad, a diferencia del conocimiento filosófico, que se pregunta por la totalidad. La ciencia se especializa: por eso hay física, química, biología, sociología, etc.
Estas características no son independientes entre sí. Por ejemplo, el carácter metódico y el carácter fundamentado refuerzan la objetividad; la selectividad explica por qué existen tantas disciplinas científicas.
3. Funciones de la ciencia
La ciencia no hace una sola cosa. Cuando un astrónomo estudia los planetas, puede describir sus órbitas, explicar por qué se mueven así, predecir un eclipse y, eventualmente, aplicar ese conocimiento a la navegación espacial. Por eso se distinguen cuatro funciones principales.
3.1 Descripción
Describir es registrar las propiedades, relaciones, duración y estructura de los objetos, fenómenos o eventos. La descripción responde a preguntas como ¿cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo?. No busca todavía las causas; busca establecer los hechos con precisión.
Por ejemplo, cuando un biólogo describe las características de una especie recién descubierta, o cuando un sociólogo registra las cifras de pobreza en una región, está cumpliendo una función descriptiva.
3.2 Explicación
Explicar es presentar las causas o los motivos que producen un fenómeno. La explicación responde a la pregunta ¿por qué?. Es una de las funciones más valoradas de la ciencia, porque no se limita a constatar que algo ocurre, sino que lo hace comprensible.
Por ejemplo, cuando se explica que los planetas se desplazan en órbitas elípticas por la acción de la gravedad, o que una enfermedad es causada por un virus, se está explicando.
3.3 Predicción
Predecir es deducir, a partir de leyes o regularidades, hechos que aún no se han observado o que pueden suceder en el futuro. La predicción responde a preguntas como ¿qué ocurrirá si...? o ¿qué deberíamos observar si la hipótesis es correcta?.
Un caso clásico es el del astrónomo Clairaut, quien predijo matemáticamente el paso del cometa Halley para mediados de abril de 1759. También hay predicción cuando un epidemiólogo estima la evolución de una enfermedad.
3.4 Aplicación
Aplicar es emplear el conocimiento científico para resolver problemas prácticos y producir tecnología. Esta función conecta la ciencia con la técnica y la industria.
Por ejemplo, el desarrollo de la bomba atómica se apoyó en los descubrimientos de la fisión atómica; las vacunas son aplicaciones de la inmunología; los satélites de telecomunicaciones son aplicaciones de la física.
| Función | Pregunta que responde | Ejemplo breve |
|---|---|---|
| Descripción | ¿Cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo? | Describir las características de un ecosistema |
| Explicación | ¿Por qué? | Explicar por qué cae un cuerpo mediante la gravedad |
| Predicción | ¿Qué ocurrirá? | Predecir un eclipse a partir de las leyes orbitales |
| Aplicación | ¿Para qué sirve? | Construir un satélite usando principios físicos |
Las tres primeras —descripción, explicación y predicción— suelen llamarse funciones teóricas o cognoscitivas, porque su fin principal es ampliar el conocimiento. La cuarta es una función práctica o pragmática, porque su fin es transformar la realidad y resolver necesidades humanas.
4. El método científico
4.1 ¿Qué es el método científico?
El método científico es la secuencia de pasos o reglas que sigue una investigación para resolver un problema y justificar racionalmente sus resultados. No es una receta mecánica ni un formulario rígido; más bien es la lógica general de la investigación: un conjunto de fases que permiten pasar de una dificultad a una respuesta justificada.
Su importancia es enorme. Si la ciencia es metódica, lo es porque no se limita a observar pasivamente: formula problemas, propone soluciones tentativas y las somete a prueba. Las fases que veremos a continuación aparecen, con pequeñas variantes, en la mayoría de los manuales de metodología.
4.2 Fases del método científico
a) Planteamiento del problema y análisis de antecedentes
Todo punto de partida de una investigación es un problema: una dificultad a la que no se le ha encontrado aún solución, que exige conocimiento y que se expresa mediante una interrogante.
Pero antes de plantear bien el problema, o al mismo tiempo que se lo delimita, el investigador suele realizar un análisis de los antecedentes: revisa qué se sabe ya sobre el fenómeno, qué teorías existen, qué datos se han acumulado, qué investigaciones previas hay. Ese análisis permite saber qué se conoce y qué falta por conocer; sin él, el científico corre el riesgo de plantear mal su problema o de “descubrir” lo que ya se sabía.
Por ejemplo, un paleontólogo puede preguntarse: ¿qué produjo la extinción de los dinosaurios? Para formular bien ese problema, antes ha revisado los datos geológicos, los registros fósiles y las teorías previas sobre extinciones masivas.
b) Formulación de la hipótesis
Una hipótesis es una respuesta tentativa o probable al problema planteado. No es una certeza: es una conjetura que debe ser sometida a prueba. Para que sea científica, la hipótesis debe ser contrastable, es decir, debe poder ser puesta a prueba mediante la observación o la experimentación.
Siguiendo con el ejemplo: ante el problema de la extinción de los dinosaurios, una hipótesis sería: “los dinosaurios se extinguieron por el impacto de un gran meteorito hace unos 65 millones de años”.
c) Deducción de consecuencias contrastables
Una hipótesis no se verifica directamente. Lo que hace el científico es deducir de ella consecuencias observables o experimentables. Es decir: si la hipótesis es verdadera, entonces deberíamos observar tal o cual hecho.
En el ejemplo del meteorito: si un gran meteorito impactó la Tierra hace 65 millones de años, entonces debería existir un cráter gigante de esa época, y deberían hallarse minerales característicos de un impacto.
Esta fase es clave porque conecta la teoría con la experiencia: transforma una conjetura general en una predicción particular que puede compararse con los hechos.
d) Contrastación
La contrastación es la fase en que la hipótesis —o, más exactamente, sus consecuencias deducidas— se compara con los hechos. Puede hacerse mediante observación o mediante experimentación.
En el ejemplo: en 1991 se descubrió en la península de Yucatán, en México, un enorme cráter cuya antigüedad coincidía con el límite entre el Cretácico y el Terciario, la época de la extinción de los dinosaurios. Ese hallazgo fue una contrastación favorable de la hipótesis del impacto.
La contrastación puede tener tres resultados generales: los hechos confirman la hipótesis, los hechos la refutan o los hechos son insuficientes para pronunciarse. Si la hipótesis es refutada, el científico debe reformularla o abandonarla.
e) Análisis de datos y conclusión
Finalmente, los datos obtenidos en la contrastación se analizan y se comparan con la teoría. Se determina si apoyan o refutan la hipótesis y se extraen conclusiones. Si la hipótesis recibe apoyo suficiente y repetido, puede adquirir el estatus de ley o integrarse a una teoría.
Método científico: fases y retroalimentación
Conviene insistir en que este esquema no es una camisa de fuerza. En la práctica, los científicos revisan antecedentes, ajustan hipótesis y vuelven a contrastar. El método científico es una lógica de autocorrección: su fortaleza no está en garantizar verdades absolutas, sino en permitir detectar y corregir errores.
5. La estructura lógica de la ciencia: leyes y teorías
La ciencia no está hecha de imágenes ni de sensaciones, sino de enunciados: proposiciones o juicios que afirman algo sobre la realidad. Por eso se dice que la ciencia es proposicional: sus resultados se expresan en proposiciones universales, particulares, históricas o teóricas.
Entre esos enunciados, dos tipos son especialmente importantes.
5.1 Ley científica
Una ley científica es un enunciado universal que describe una regularidad simple de la realidad. Expresa que, dadas ciertas condiciones, siempre ocurre tal o cual cosa.
Ejemplos: la ley de la caída de los cuerpos, la ley de gravitación universal, la ley del uso y el desuso en la biología de Lamarck.
La ley describe y a menudo permite predecir, pero no siempre explica por sí sola. La ley de gravitación describe cómo se atraen los cuerpos, pero la teoría newtoniana explica por qué esa atracción sigue ciertas reglas.
5.2 Teoría científica
Una teoría científica es un conjunto sistemático de leyes, hipótesis y conceptos que busca explicar una estructura compleja de la realidad. Es más amplia que una ley: integra varias leyes, las relaciona entre sí y ofrece una explicación global.
Ejemplos: la teoría de la mecánica newtoniana, la teoría de la evolución, la teoría de la relatividad, la teoría del big bang.
Una teoría no es una simple especulación. En ciencia, exigimos que las teorías sean sistemáticas y contrastables: deben organizar el conocimiento de manera coherente y deben poder ser puestas a prueba mediante la experiencia.
6. Clasificación de la ciencia
Las ciencias no son todas iguales. Podemos clasificarlas según su objeto de estudio o según su función.
6.1 Según su objeto de estudio: ciencias formales y ciencias fácticas
La clasificación más importante distingue entre ciencias formales y ciencias fácticas.
Ciencias formales
Estudian entes ideales o abstractos, es decir, objetos que no existen en el espacio ni en el tiempo, como los números, los conjuntos o los conceptos lógicos. Sus enunciados se demuestran racionalmente, no se verifican en la experiencia. La verdad de un teorema matemático no depende de que existan objetos físicos que lo cumplan; depende de la coherencia de la demostración.
Ejemplos: la matemática y la lógica.
Ciencias fácticas
Estudian hechos reales, es decir, entes empíricos que existen en el espacio y en el tiempo. Sus enunciados se verifican en la experiencia: se contrastan con la observación o el experimento. No basta con que sean lógicamente coherentes; deben ser verdaderos con respecto a los hechos.
Las ciencias fácticas se subdividen a su vez en:
- Ciencias naturales: estudian la naturaleza en sentido estricto, como la física, la química y la biología.
- Ciencias sociales: estudian al ser humano como ser social y cultural, como la historia, la sociología, la psicología, la economía y la lingüística.
| Criterio | Ciencias formales | Ciencias fácticas |
|---|---|---|
| Objeto de estudio | Entes ideales, abstractos | Hechos reales, empíricos |
| Método | Deductivo, demostrativo | Inductivo, hipotético-deductivo |
| Verificación | Demostración racional | Contrastación empírica |
| Ejemplos | Matemática, lógica | Física, biología, sociología |
6.2 Según su función: ciencias puras y ciencias aplicadas
También se puede clasificar las ciencias por su finalidad principal.
- Ciencias puras: su objetivo principal es aumentar el conocimiento por sí mismo. Buscan describir, explicar y predecir. Ejemplos: la matemática pura, la física teórica, la historia.
- Ciencias aplicadas: su objetivo principal es resolver problemas prácticos y producir tecnología. Utilizan los conocimientos de las ciencias puras. Ejemplos: la ingeniería, la medicina, el derecho, la contabilidad.
Es importante no confundir ambos criterios. Una ciencia puede ser formal y pura (la lógica pura), formal y tener aplicaciones (la lógica computacional), fáctica y pura (la sociología teórica), o fáctica y aplicada (la ingeniería civil). Son clasificaciones complementarias, no equivalentes.
7. Ciencia, tecnología y problemas epistemológicos contemporáneos
7.1 Técnica, tecnología y ciencia
Para entender el alcance práctico de la ciencia, conviene distinguir entre técnica y tecnología.
La técnica es un conjunto de reglas y procedimientos para transformar la naturaleza y satisfacer necesidades humanas. Existe desde tiempos muy antiguos: la rueda, el arado, la navegación a vela son ejemplos de técnica.
La tecnología, en cambio, es la técnica que se apoya en el conocimiento científico. No toda técnica es tecnología: la rueda no se basó en una ciencia desarrollada; un robot, un cohete espacial o un teléfono inteligente sí. Podemos decir que toda tecnología implica técnica, pero no toda técnica es tecnología.
La relación entre ciencia y tecnología se estrechó a partir del Renacimiento y, sobre todo, de la revolución industrial. Desde entonces, la ciencia no solo busca comprender el mundo, sino también transformarlo.
7.2 El problema de la demarcación
Uno de los problemas epistemológicos contemporáneos más discutidos es el de la demarcación: ¿cómo distinguir la ciencia de la no-ciencia? ¿Qué separa a la física de la astrología, o a la química de la alquimia?
Durante mucho tiempo, los filósofos empiristas y positivistas creyeron que la distinción era nítida: la ciencia se caracterizaría por su método y por la verificación empírica de sus enunciados. Sin embargo, en el siglo XX se mostró que la frontera es menos clara de lo que se pensaba. Eso no significa que no se pueda o no se deba distinguir la ciencia de la pseudociencia; significa que el problema es más complejo de lo que parecía.
Este problema es uno de los ejes del siguiente tema, porque el Círculo de Viena, Popper y Kuhn propusieron respuestas distintas: verificación, falsabilidad y paradigmas, respectivamente.
7.3 Objetividad, valores y poder
La ciencia moderna se presentó a sí misma como un saber objetivo, público y neutral. Sin embargo, desde la filosofía y las ciencias sociales se ha criticado esa imagen idealizada.
Autores como Horkheimer y Adorno, en la Dialéctica de la Ilustración, no se limitaron a denunciar el mal uso capitalista de la ciencia, sino que vieron en ella una forma de racionalidad instrumental que puede convertirse en control social y dominio. La razón científica, que prometía emancipar al ser humano, también puede ser utilizada para legitimar el poder.
En un plano más cotidiano, el uso retórico del lenguaje científico en la política o en la publicidad muestra que la ciencia no siempre funciona como un discurso neutral: puede ser invocada para dar apariencia de autoridad a decisiones que no son estrictamente científicas.
Cuidado
Errores frecuentes
Confundir descripción con explicación. Describir es registrar cómo es algo; explicar es decir por qué es así. Si un estudio solo enumera propiedades, describe; si además identifica causas, explica.
Confundir problema con hipótesis. El problema es una pregunta o dificultad; la hipótesis es una respuesta tentativa. “¿Por qué se extinguieron los dinosaurios?” es un problema; “se extinguieron por un meteorito” es una hipótesis.
Pensar que las ciencias formales se verifican empíricamente. La lógica y la matemática no necesitan experimentos: sus enunciados se demuestran racionalmente. Verificar en los hechos es propio de las ciencias fácticas.
Identificar ciencia pura con ciencia formal y ciencia aplicada con ciencia fáctica. Son criterios distintos. Hay ciencias formales puras (lógica) y ciencias formales aplicadas (informática); hay ciencias fácticas puras (sociología) y ciencias fácticas aplicadas (ingeniería).
Entender falible como sinónimo de falso. Una ciencia falible no es una ciencia falsa: significa que sus enunciados son revisables y corregibles, no que todo en ella sea erróneo.
Creer que el método científico es una receta rígida e infalible. Es una lógica de investigación que admite reformulaciones y vueltas atrás. Su valor está en la autocorrección, no en garantizar certezas absolutas.
Confundir ley con teoría. Una ley describe una regularidad simple; una teoría integra varias leyes y conceptos para explicar una estructura compleja. La mecánica newtoniana es una teoría; la ley de caída de los cuerpos es una ley.
Suponer que toda ciencia debe tener utilidad inmediata. Las ciencias puras buscan ante todo comprender la realidad. La aplicabilidad es una función posible, no un requisito universal.
Aprende resolviendo
Ejemplos resueltos
Ejemplo 1
Un equipo de investigación publica un estudio sobre los suelos de la Amazonía peruana. En él describe el pH, la composición química, la humedad y la textura de distintos tipos de suelo. Según las funciones de la ciencia, ¿qué función predomina en este estudio?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 2
Una bióloga observa que en un sector del bosque ciertas orquídeas crecen menos que en otro. Ella propone: “La diferencia se debe a la menor humedad relativa de ese sector”. ¿Qué fase del método científico se ejemplifica cuando propone esa explicación?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 3
Clasifica las siguientes disciplinas según su objeto de estudio y su función, y justifica tu respuesta: (a) la lógica, (b) la sociología, (c) la ingeniería civil.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 4
Un científico enuncia: “Todos los planetas del sistema solar describen órbitas elípticas alrededor del Sol”. ¿Se trata de una ley o de una teoría? Justifica.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Lo que viene
Hacia el siguiente tema
Hemos visto qué es la ciencia, qué funciones cumple, cómo se clasifica y qué pasos sigue el método científico. Esas herramientas son necesarias para abordar el siguiente tema: Epistemología II: Teorías epistemológicas. Allí veremos cómo distintas escuelas filosóficas del siglo XX respondieron a las preguntas que aquí quedaron planteadas: el Círculo de Viena defenderá la verificación empírica como criterio de cientificidad; Popper propondrá la falsabilidad y el método de conjeturas y refutaciones; Kuhn explicará el cambio científico mediante los conceptos de paradigma, ciencia normal y revolución científica. Si ya sabes qué es una hipótesis, una ley o una teoría, podrás entender mucho mejor qué está en disputa entre esos autores.
¿Lo dominas?
Pon a prueba lo que aprendiste
21 preguntas de práctica tipo admisión y 45 preguntas reales de San Marcos, con clave y resolución explicada.
El porqué del tema
¿Para qué estudiamos este tema?
En el tema anterior, dedicado a la filosofía política, vimos que la vida social exige criterios de justicia y de reconocimiento para que las personas puedan convivir de manera libre y digna. Ahora cambiamos de problema: ya no nos preguntamos cómo organizar racionalmente la convivencia, sino cómo conocemos la realidad de manera confiable. La ciencia es, en el mundo moderno, la forma más prestigiosa de conocimiento: transformó la medicina, la tecnología, la economía y nuestra imagen del universo. Pero ¿qué es exactamente la ciencia? ¿Qué la hace distinta de la opinión o de la creencia? ¿Qué pasos sigue quien investiga? ¿Qué funciones cumple? ¿Hay un solo tipo de ciencia o varias?
Estudiar este tema sirve, en primer lugar, para entender el estatuto del conocimiento que vas a encontrar en la universidad: no se trata de repetir información, sino de comprender cómo se produce y se justifica. En segundo lugar, sirve para ubicar históricamente un debate filosófico: la modernidad convirtió a la ciencia en modelo de racionalidad, y desde entonces la filosofía se pregunta por sus fundamentos, su método y sus límites. Finalmente, sirve para prepararte frente a las preguntas de admisión de la UNMSM, que suelen evaluar de manera recurrente las características del conocimiento científico, las funciones de la ciencia, las fases del método científico y la clasificación de las ciencias.
Este es el primer tema de epistemología. El siguiente se ocupará de las teorías epistemológicas contemporáneas: el Círculo de Viena, Popper y Kuhn. Lo que aprendas aquí sobre método, clasificación y funciones te dará la base para entender, en el siguiente tema, por qué esos filósofos discuten sobre la verificación, la falsación y los paradigmas.
Antes de empezar
Lo que necesitas saber antes
Antes de entrar al tema, conviene tener clara una distinción básica dentro de la teoría del conocimiento.
Llamamos conocimiento espontáneo, ingenuo o vulgar al saber que adquirimos en la vida cotidiana, de manera directa y sin un método. Es un conocimiento superficial y muchas veces no pasa de ser una creencia: por ejemplo, todos “sabemos” que si soltamos un objeto, cae; pero no por ello conocemos la ley de gravitación ni sabemos explicar por qué cae.
Frente a ese saber espontáneo, existe el conocimiento organizado o científico, que es metódico, crítico y fundamentado: no se limita a constatar que algo ocurre, sino que busca explicar por qué ocurre, mediante conceptos, hipótesis, leyes y teorías.
También conviene recordar que la filosofía no es un amontonamiento de opiniones: es un saber racional y crítico que se organiza en disciplinas. La ética estudia la moral; la filosofía política, el poder y la justicia; la lógica, la estructura del razonamiento; la epistemología, la ciencia. Nuestro objeto de estudio en esta parte del curso es, justamente, esa disciplina filosófica llamada epistemología.
1. La epistemología: una filosofía de la ciencia
1.1 ¿Qué significa “epistemología”?
La palabra proviene de dos voces griegas: episteme, que significa ciencia, y logos, que significa teoría, estudio o razonamiento. Por eso, etimológicamente, la epistemología es la teoría de la ciencia o filosofía de la ciencia.
Pero hay que precisar: la epistemología no es una ciencia particular, sino una reflexión filosófica sobre la ciencia. La física estudia los cuerpos y sus movimientos; la biología estudia los seres vivos; la economía estudia la producción y distribución de bienes. La epistemología, en cambio, estudia a la propia ciencia: se pregunta qué es, cómo se justifica, cómo avanza, cuáles son sus supuestos y cuáles sus límites.
1.2 ¿Qué problemas aborda la epistemología?
La epistemología se ocupa de problemas como los siguientes:
- La fundamentación de la ciencia: ¿en qué se basa su autoridad? ¿Por qué confiamos más en la física que en la astrología?
- La estructura de la ciencia: ¿de qué elementos se compone una teoría científica? ¿Qué es una hipótesis, una ley, una teoría?
- El método científico: ¿qué pasos sigue una investigación rigurosa? ¿Qué relación hay entre observación, hipótesis y experimento?
- La validez del conocimiento científico: ¿cuándo está justificado aceptar un enunciado científico?
- El problema de la demarcación: ¿cómo distinguir la ciencia de la pseudociencia?
- El cambio y el progreso de la ciencia: ¿la ciencia avanza por acumulación o por rupturas radicales?
En este tema nos concentraremos en los problemas más básicos y que más se evalúan en el examen: las características de la ciencia, sus funciones, su método y su clasificación. Los problemas de demarcación y de cambio científico se desarrollarán con mayor amplitud en el siguiente tema.
2. La ciencia y el conocimiento científico
2.1 Definición de ciencia
La ciencia puede entenderse de dos maneras complementarias.
Como producto, es un conjunto de conocimientos ordenados sistemáticamente acerca del universo, obtenidos mediante la observación y el razonamiento, que permiten deducir principios y leyes generales. No se trata de datos sueltos: la ciencia es un sistema de enunciados relacionados entre sí.
Como actividad, es el ámbito de producción del conocimiento científico: la investigación metódica que realizan los científicos en laboratorios, observatorios, archivos o comunidades académicas.
En ambos sentidos, la ciencia no es un simple cúmulo de informaciones inconexas. Una característica esencial es la sistematicidad: cada hipótesis se apoya en teorías previas, cada ley se integra con otras leyes y cada concepto se define con precisión.
2.2 Características del conocimiento científico
El conocimiento científico se distingue de otras formas de conocimiento por una serie de rasgos. Las fuentes habituales del curso coinciden en destacar, sobre todo, los siguientes.
Objetivo: busca describir y explicar el objeto tal como es, no como el investigador desearía que fuese. Se opone a la subjetividad, es decir, a las ideas nacidas del prejuicio, la costumbre o la mera opinión personal. La objetividad no significa que el científico no tenga intereses o valores; significa que sus enunciados deben poder ser contrastados intersubjetivamente.
Metódico: no procede al azar ni por ocurrencia. Sigue reglas, pasos y procedimientos ordenados. Esa es una de las razones por las que sus resultados pueden ser controlados por otros investigadores.
Racional: se sirve de conceptos, proposiciones y argumentos, y los presenta de modo coherente. No apela a la fe, a la intuición inefable ni a la autoridad personal.
Sistemático: los conocimientos están organizados y conectados lógicamente entre sí. Una ley suelta no es ciencia; la ciencia es una red de enunciados que se apoyan mutuamente.
Fundamentado: se sostiene en pruebas, observaciones, experimentos y demostraciones. Por eso puede dar razones y no solo afirmar.
Selectivo: el científico delimita su objeto de estudio; no pretende abarcar toda la realidad a la vez. Un astrónomo estudia, por ejemplo, la formación de las galaxias; un lingüista, la estructura de una lengua.
Falible: toda hipótesis o teoría científica tiene un margen de error; ninguna explicación científica es absolutamente definitiva. Esto no significa que sea falsa, sino que siempre está abierta a revisión.
Perfectible: precisamente porque es falible, la ciencia puede corregir sus errores y mejorar. La historia de la ciencia muestra que las teorías se ajustan, se amplían o son reemplazadas por otras mejores.
Regional: estudia una parte o área de la realidad, a diferencia del conocimiento filosófico, que se pregunta por la totalidad. La ciencia se especializa: por eso hay física, química, biología, sociología, etc.
Estas características no son independientes entre sí. Por ejemplo, el carácter metódico y el carácter fundamentado refuerzan la objetividad; la selectividad explica por qué existen tantas disciplinas científicas.
3. Funciones de la ciencia
La ciencia no hace una sola cosa. Cuando un astrónomo estudia los planetas, puede describir sus órbitas, explicar por qué se mueven así, predecir un eclipse y, eventualmente, aplicar ese conocimiento a la navegación espacial. Por eso se distinguen cuatro funciones principales.
3.1 Descripción
Describir es registrar las propiedades, relaciones, duración y estructura de los objetos, fenómenos o eventos. La descripción responde a preguntas como ¿cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo?. No busca todavía las causas; busca establecer los hechos con precisión.
Por ejemplo, cuando un biólogo describe las características de una especie recién descubierta, o cuando un sociólogo registra las cifras de pobreza en una región, está cumpliendo una función descriptiva.
3.2 Explicación
Explicar es presentar las causas o los motivos que producen un fenómeno. La explicación responde a la pregunta ¿por qué?. Es una de las funciones más valoradas de la ciencia, porque no se limita a constatar que algo ocurre, sino que lo hace comprensible.
Por ejemplo, cuando se explica que los planetas se desplazan en órbitas elípticas por la acción de la gravedad, o que una enfermedad es causada por un virus, se está explicando.
3.3 Predicción
Predecir es deducir, a partir de leyes o regularidades, hechos que aún no se han observado o que pueden suceder en el futuro. La predicción responde a preguntas como ¿qué ocurrirá si...? o ¿qué deberíamos observar si la hipótesis es correcta?.
Un caso clásico es el del astrónomo Clairaut, quien predijo matemáticamente el paso del cometa Halley para mediados de abril de 1759. También hay predicción cuando un epidemiólogo estima la evolución de una enfermedad.
3.4 Aplicación
Aplicar es emplear el conocimiento científico para resolver problemas prácticos y producir tecnología. Esta función conecta la ciencia con la técnica y la industria.
Por ejemplo, el desarrollo de la bomba atómica se apoyó en los descubrimientos de la fisión atómica; las vacunas son aplicaciones de la inmunología; los satélites de telecomunicaciones son aplicaciones de la física.
| Función | Pregunta que responde | Ejemplo breve |
|---|---|---|
| Descripción | ¿Cómo?, ¿dónde?, ¿cuándo? | Describir las características de un ecosistema |
| Explicación | ¿Por qué? | Explicar por qué cae un cuerpo mediante la gravedad |
| Predicción | ¿Qué ocurrirá? | Predecir un eclipse a partir de las leyes orbitales |
| Aplicación | ¿Para qué sirve? | Construir un satélite usando principios físicos |
Las tres primeras —descripción, explicación y predicción— suelen llamarse funciones teóricas o cognoscitivas, porque su fin principal es ampliar el conocimiento. La cuarta es una función práctica o pragmática, porque su fin es transformar la realidad y resolver necesidades humanas.
4. El método científico
4.1 ¿Qué es el método científico?
El método científico es la secuencia de pasos o reglas que sigue una investigación para resolver un problema y justificar racionalmente sus resultados. No es una receta mecánica ni un formulario rígido; más bien es la lógica general de la investigación: un conjunto de fases que permiten pasar de una dificultad a una respuesta justificada.
Su importancia es enorme. Si la ciencia es metódica, lo es porque no se limita a observar pasivamente: formula problemas, propone soluciones tentativas y las somete a prueba. Las fases que veremos a continuación aparecen, con pequeñas variantes, en la mayoría de los manuales de metodología.
4.2 Fases del método científico
a) Planteamiento del problema y análisis de antecedentes
Todo punto de partida de una investigación es un problema: una dificultad a la que no se le ha encontrado aún solución, que exige conocimiento y que se expresa mediante una interrogante.
Pero antes de plantear bien el problema, o al mismo tiempo que se lo delimita, el investigador suele realizar un análisis de los antecedentes: revisa qué se sabe ya sobre el fenómeno, qué teorías existen, qué datos se han acumulado, qué investigaciones previas hay. Ese análisis permite saber qué se conoce y qué falta por conocer; sin él, el científico corre el riesgo de plantear mal su problema o de “descubrir” lo que ya se sabía.
Por ejemplo, un paleontólogo puede preguntarse: ¿qué produjo la extinción de los dinosaurios? Para formular bien ese problema, antes ha revisado los datos geológicos, los registros fósiles y las teorías previas sobre extinciones masivas.
b) Formulación de la hipótesis
Una hipótesis es una respuesta tentativa o probable al problema planteado. No es una certeza: es una conjetura que debe ser sometida a prueba. Para que sea científica, la hipótesis debe ser contrastable, es decir, debe poder ser puesta a prueba mediante la observación o la experimentación.
Siguiendo con el ejemplo: ante el problema de la extinción de los dinosaurios, una hipótesis sería: “los dinosaurios se extinguieron por el impacto de un gran meteorito hace unos 65 millones de años”.
c) Deducción de consecuencias contrastables
Una hipótesis no se verifica directamente. Lo que hace el científico es deducir de ella consecuencias observables o experimentables. Es decir: si la hipótesis es verdadera, entonces deberíamos observar tal o cual hecho.
En el ejemplo del meteorito: si un gran meteorito impactó la Tierra hace 65 millones de años, entonces debería existir un cráter gigante de esa época, y deberían hallarse minerales característicos de un impacto.
Esta fase es clave porque conecta la teoría con la experiencia: transforma una conjetura general en una predicción particular que puede compararse con los hechos.
d) Contrastación
La contrastación es la fase en que la hipótesis —o, más exactamente, sus consecuencias deducidas— se compara con los hechos. Puede hacerse mediante observación o mediante experimentación.
En el ejemplo: en 1991 se descubrió en la península de Yucatán, en México, un enorme cráter cuya antigüedad coincidía con el límite entre el Cretácico y el Terciario, la época de la extinción de los dinosaurios. Ese hallazgo fue una contrastación favorable de la hipótesis del impacto.
La contrastación puede tener tres resultados generales: los hechos confirman la hipótesis, los hechos la refutan o los hechos son insuficientes para pronunciarse. Si la hipótesis es refutada, el científico debe reformularla o abandonarla.
e) Análisis de datos y conclusión
Finalmente, los datos obtenidos en la contrastación se analizan y se comparan con la teoría. Se determina si apoyan o refutan la hipótesis y se extraen conclusiones. Si la hipótesis recibe apoyo suficiente y repetido, puede adquirir el estatus de ley o integrarse a una teoría.
Método científico: fases y retroalimentación
Conviene insistir en que este esquema no es una camisa de fuerza. En la práctica, los científicos revisan antecedentes, ajustan hipótesis y vuelven a contrastar. El método científico es una lógica de autocorrección: su fortaleza no está en garantizar verdades absolutas, sino en permitir detectar y corregir errores.
5. La estructura lógica de la ciencia: leyes y teorías
La ciencia no está hecha de imágenes ni de sensaciones, sino de enunciados: proposiciones o juicios que afirman algo sobre la realidad. Por eso se dice que la ciencia es proposicional: sus resultados se expresan en proposiciones universales, particulares, históricas o teóricas.
Entre esos enunciados, dos tipos son especialmente importantes.
5.1 Ley científica
Una ley científica es un enunciado universal que describe una regularidad simple de la realidad. Expresa que, dadas ciertas condiciones, siempre ocurre tal o cual cosa.
Ejemplos: la ley de la caída de los cuerpos, la ley de gravitación universal, la ley del uso y el desuso en la biología de Lamarck.
La ley describe y a menudo permite predecir, pero no siempre explica por sí sola. La ley de gravitación describe cómo se atraen los cuerpos, pero la teoría newtoniana explica por qué esa atracción sigue ciertas reglas.
5.2 Teoría científica
Una teoría científica es un conjunto sistemático de leyes, hipótesis y conceptos que busca explicar una estructura compleja de la realidad. Es más amplia que una ley: integra varias leyes, las relaciona entre sí y ofrece una explicación global.
Ejemplos: la teoría de la mecánica newtoniana, la teoría de la evolución, la teoría de la relatividad, la teoría del big bang.
Una teoría no es una simple especulación. En ciencia, exigimos que las teorías sean sistemáticas y contrastables: deben organizar el conocimiento de manera coherente y deben poder ser puestas a prueba mediante la experiencia.
6. Clasificación de la ciencia
Las ciencias no son todas iguales. Podemos clasificarlas según su objeto de estudio o según su función.
6.1 Según su objeto de estudio: ciencias formales y ciencias fácticas
La clasificación más importante distingue entre ciencias formales y ciencias fácticas.
Ciencias formales
Estudian entes ideales o abstractos, es decir, objetos que no existen en el espacio ni en el tiempo, como los números, los conjuntos o los conceptos lógicos. Sus enunciados se demuestran racionalmente, no se verifican en la experiencia. La verdad de un teorema matemático no depende de que existan objetos físicos que lo cumplan; depende de la coherencia de la demostración.
Ejemplos: la matemática y la lógica.
Ciencias fácticas
Estudian hechos reales, es decir, entes empíricos que existen en el espacio y en el tiempo. Sus enunciados se verifican en la experiencia: se contrastan con la observación o el experimento. No basta con que sean lógicamente coherentes; deben ser verdaderos con respecto a los hechos.
Las ciencias fácticas se subdividen a su vez en:
- Ciencias naturales: estudian la naturaleza en sentido estricto, como la física, la química y la biología.
- Ciencias sociales: estudian al ser humano como ser social y cultural, como la historia, la sociología, la psicología, la economía y la lingüística.
| Criterio | Ciencias formales | Ciencias fácticas |
|---|---|---|
| Objeto de estudio | Entes ideales, abstractos | Hechos reales, empíricos |
| Método | Deductivo, demostrativo | Inductivo, hipotético-deductivo |
| Verificación | Demostración racional | Contrastación empírica |
| Ejemplos | Matemática, lógica | Física, biología, sociología |
6.2 Según su función: ciencias puras y ciencias aplicadas
También se puede clasificar las ciencias por su finalidad principal.
- Ciencias puras: su objetivo principal es aumentar el conocimiento por sí mismo. Buscan describir, explicar y predecir. Ejemplos: la matemática pura, la física teórica, la historia.
- Ciencias aplicadas: su objetivo principal es resolver problemas prácticos y producir tecnología. Utilizan los conocimientos de las ciencias puras. Ejemplos: la ingeniería, la medicina, el derecho, la contabilidad.
Es importante no confundir ambos criterios. Una ciencia puede ser formal y pura (la lógica pura), formal y tener aplicaciones (la lógica computacional), fáctica y pura (la sociología teórica), o fáctica y aplicada (la ingeniería civil). Son clasificaciones complementarias, no equivalentes.
7. Ciencia, tecnología y problemas epistemológicos contemporáneos
7.1 Técnica, tecnología y ciencia
Para entender el alcance práctico de la ciencia, conviene distinguir entre técnica y tecnología.
La técnica es un conjunto de reglas y procedimientos para transformar la naturaleza y satisfacer necesidades humanas. Existe desde tiempos muy antiguos: la rueda, el arado, la navegación a vela son ejemplos de técnica.
La tecnología, en cambio, es la técnica que se apoya en el conocimiento científico. No toda técnica es tecnología: la rueda no se basó en una ciencia desarrollada; un robot, un cohete espacial o un teléfono inteligente sí. Podemos decir que toda tecnología implica técnica, pero no toda técnica es tecnología.
La relación entre ciencia y tecnología se estrechó a partir del Renacimiento y, sobre todo, de la revolución industrial. Desde entonces, la ciencia no solo busca comprender el mundo, sino también transformarlo.
7.2 El problema de la demarcación
Uno de los problemas epistemológicos contemporáneos más discutidos es el de la demarcación: ¿cómo distinguir la ciencia de la no-ciencia? ¿Qué separa a la física de la astrología, o a la química de la alquimia?
Durante mucho tiempo, los filósofos empiristas y positivistas creyeron que la distinción era nítida: la ciencia se caracterizaría por su método y por la verificación empírica de sus enunciados. Sin embargo, en el siglo XX se mostró que la frontera es menos clara de lo que se pensaba. Eso no significa que no se pueda o no se deba distinguir la ciencia de la pseudociencia; significa que el problema es más complejo de lo que parecía.
Este problema es uno de los ejes del siguiente tema, porque el Círculo de Viena, Popper y Kuhn propusieron respuestas distintas: verificación, falsabilidad y paradigmas, respectivamente.
7.3 Objetividad, valores y poder
La ciencia moderna se presentó a sí misma como un saber objetivo, público y neutral. Sin embargo, desde la filosofía y las ciencias sociales se ha criticado esa imagen idealizada.
Autores como Horkheimer y Adorno, en la Dialéctica de la Ilustración, no se limitaron a denunciar el mal uso capitalista de la ciencia, sino que vieron en ella una forma de racionalidad instrumental que puede convertirse en control social y dominio. La razón científica, que prometía emancipar al ser humano, también puede ser utilizada para legitimar el poder.
En un plano más cotidiano, el uso retórico del lenguaje científico en la política o en la publicidad muestra que la ciencia no siempre funciona como un discurso neutral: puede ser invocada para dar apariencia de autoridad a decisiones que no son estrictamente científicas.
Cuidado
Errores frecuentes
Confundir descripción con explicación. Describir es registrar cómo es algo; explicar es decir por qué es así. Si un estudio solo enumera propiedades, describe; si además identifica causas, explica.
Confundir problema con hipótesis. El problema es una pregunta o dificultad; la hipótesis es una respuesta tentativa. “¿Por qué se extinguieron los dinosaurios?” es un problema; “se extinguieron por un meteorito” es una hipótesis.
Pensar que las ciencias formales se verifican empíricamente. La lógica y la matemática no necesitan experimentos: sus enunciados se demuestran racionalmente. Verificar en los hechos es propio de las ciencias fácticas.
Identificar ciencia pura con ciencia formal y ciencia aplicada con ciencia fáctica. Son criterios distintos. Hay ciencias formales puras (lógica) y ciencias formales aplicadas (informática); hay ciencias fácticas puras (sociología) y ciencias fácticas aplicadas (ingeniería).
Entender falible como sinónimo de falso. Una ciencia falible no es una ciencia falsa: significa que sus enunciados son revisables y corregibles, no que todo en ella sea erróneo.
Creer que el método científico es una receta rígida e infalible. Es una lógica de investigación que admite reformulaciones y vueltas atrás. Su valor está en la autocorrección, no en garantizar certezas absolutas.
Confundir ley con teoría. Una ley describe una regularidad simple; una teoría integra varias leyes y conceptos para explicar una estructura compleja. La mecánica newtoniana es una teoría; la ley de caída de los cuerpos es una ley.
Suponer que toda ciencia debe tener utilidad inmediata. Las ciencias puras buscan ante todo comprender la realidad. La aplicabilidad es una función posible, no un requisito universal.
Aprende resolviendo
Ejemplos resueltos
Ejemplo 1
Un equipo de investigación publica un estudio sobre los suelos de la Amazonía peruana. En él describe el pH, la composición química, la humedad y la textura de distintos tipos de suelo. Según las funciones de la ciencia, ¿qué función predomina en este estudio?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 2
Una bióloga observa que en un sector del bosque ciertas orquídeas crecen menos que en otro. Ella propone: “La diferencia se debe a la menor humedad relativa de ese sector”. ¿Qué fase del método científico se ejemplifica cuando propone esa explicación?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 3
Clasifica las siguientes disciplinas según su objeto de estudio y su función, y justifica tu respuesta: (a) la lógica, (b) la sociología, (c) la ingeniería civil.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 4
Un científico enuncia: “Todos los planetas del sistema solar describen órbitas elípticas alrededor del Sol”. ¿Se trata de una ley o de una teoría? Justifica.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Lo que viene
Hacia el siguiente tema
Hemos visto qué es la ciencia, qué funciones cumple, cómo se clasifica y qué pasos sigue el método científico. Esas herramientas son necesarias para abordar el siguiente tema: Epistemología II: Teorías epistemológicas. Allí veremos cómo distintas escuelas filosóficas del siglo XX respondieron a las preguntas que aquí quedaron planteadas: el Círculo de Viena defenderá la verificación empírica como criterio de cientificidad; Popper propondrá la falsabilidad y el método de conjeturas y refutaciones; Kuhn explicará el cambio científico mediante los conceptos de paradigma, ciencia normal y revolución científica. Si ya sabes qué es una hipótesis, una ley o una teoría, podrás entender mucho mejor qué está en disputa entre esos autores.
¿Lo dominas?
Pon a prueba lo que aprendiste
21 preguntas de práctica tipo admisión y 45 preguntas reales de San Marcos, con clave y resolución explicada.
Evaluación del tema
20 preguntas para medir aprendizaje real
Hasta 6 básicas, 8 intermedias y 6 avanzadas; si un nivel no alcanza, se completa con el nivel más cercano. El diagnóstico recomienda una ruta; la evaluación final actualiza el porcentaje y puede marcar el tema como aprendido.
Aprender desde las preguntas
