
Adverbio
Reconocerás y clasificarás el adverbio, palabra invariable que matiza verbos, adjetivos u otros adverbios, y aplicarás las reglas normativas que evalúa el examen de admisión.
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El porqué del tema
¿Para qué estudiamos este tema?
En el tema anterior, «Normativa del verbo», nos ocupamos de una categoría variable: el verbo, con sus morfemas de modo, tiempo, número y persona, y de las reglas de uso estándar que evitan discordancias y malformaciones. Ahora pasamos a una categoría muy distinta: el adverbio, palabra invariable que no se conjuga ni concuerda. Su estudio no es un simple inventario de clasificaciones: en las preguntas de admisión, el adverbio aparece una y otra vez, y casi siempre exige tres habilidades concretas: identificarlo sin confundirlo con adjetivos o determinantes, clasificarlo semánticamente y juzgar si su uso es normativamente correcto.
Dominar este tema te permitirá, además, leer con más precisión los matices de un texto: un adverbio como jamás, probablemente o demasiado cambia por completo la interpretación de una oración. Por ello, en esta sesión aprenderemos a definir el adverbio desde tres criterios complementarios, a distinguir sus clases, a reconocer su estructura y, sobre todo, a aplicar las reglas normativas que San Marcos suele evaluar.
Antes de empezar
Lo que necesitas saber antes
Para abordar el adverbio sin dificultad, conviene recordar dos ideas previas.
La primera es la clasificación de las palabras según su capacidad flexiva. En español, hay palabras variables, que presentan accidentes gramaticales (sustantivo, adjetivo, verbo, pronombre, determinante), y palabras invariables, que carecen de ellos (adverbio, preposición, conjunción). Por ejemplo, en El alumno estudioso lee, el artículo el, el sustantivo alumno, el adjetivo estudioso y el verbo lee son variables; en cambio, en canta bien, el adverbio bien no cambia.
La segunda es la noción de modificación. Un modificador precisa o restringe el significado de otra palabra. El adjetivo modifica al sustantivo (casa grande); el adverbio, en cambio, modificará típicamente al verbo, al adjetivo o a otro adverbio. Tener claro qué palabra modifica cada término es la clave para no confundir categorías.
1. El adverbio: definición y reconocimiento desde tres criterios
El adverbio puede definirse desde tres ángulos complementarios: el morfológico, el sintáctico y el semántico. Esta triple caracterización es la que se usa en los textos preuniversitarios y la que debes manejar para resolver las preguntas.
1.1. Criterio morfológico: palabra invariable
Morfológicamente, el adverbio es una palabra invariable: no presenta morfemas flexivos de género ni de número. Esto significa que mantiene la misma forma aunque cambie el sujeto o el contexto.
En Ella vive lejos y Ellos viven lejos, el adverbio lejos permanece idéntico. Lo mismo ocurre con trabaja demasiado y trabajan demasiado. Si una palabra cambia de forma al modificar a un sustantivo, no es adverbio; es un adjetivo o un determinante.
Esta invariabilidad es fundamental en preguntas de normativa: un error frecuente es intentar concordar el adverbio con el adjetivo al que modifica, como veremos más adelante.
1.2. Criterio sintáctico: modificador del verbo, del adjetivo, de otro adverbio o de la oración
Sintácticamente, el adverbio funciona como modificador. Sus posibilidades de modificación son estas:
Modifica al verbo, indicando una circunstancia de la acción: Camina lentamente. (¿cómo camina?) Llegará mañana. (¿cuándo llegará?)
Modifica a un adjetivo, intensificando o matizando su significado: Está muy cansado. (¿cuánto cansado?) Es demasiado orgullosa. (¿cuánto orgullosa?)
Modifica a otro adverbio, también como intensificador: Viven muy lejos. (¿cuánto lejos?) Llegó bastante tarde. (¿cuánto tarde?)
Modifica a toda la oración, expresando afirmación, negación, duda o actitud del hablante: Efectivamente, el acuerdo fue firmado. Probablemente, mañana llueva.
Fíjate en que un adverbio jamás modifica directamente a un sustantivo. Si una palabra acompaña a un sustantivo, como muchos en muchos problemas, ya no es adverbio, sino determinante o adjetivo.
La posición del adverbio en la oración es variable: puede aparecer al inicio, en medio o al final: Mañana iré a la academia. Iré mañana a la academia. Iré a la academia mañana.
1.3. Criterio semántico: significado propio
Semánticamente, el adverbio es una palabra con significado léxico: aporta ideas de tiempo, lugar, modo, cantidad, afirmación, negación o duda. Esta dimensión es la base de la clasificación semántica que desarrollaremos a continuación.
Por ejemplo, en Ella viajará mañana, el adverbio mañana aporta la idea de tiempo; en María no sabe la lección, no aporta negación; en Juan vive cerca, cerca aporta lugar; en Sí, María ingresó, sí aporta afirmación.
2. Clasificación semántica del adverbio
Atendiendo a su significado, los adverbios se clasifican en varios grupos. Esta clasificación es una de las más preguntadas en el examen, así que conviene manejar con soltura las preguntas a las que responde cada clase.
| Clase | Pregunta a la que responde | Ejemplos frecuentes |
|---|---|---|
| Lugar | ¿Dónde? | aquí, allí, acá, allá, cerca, lejos, arriba, abajo, delante, detrás, dentro, fuera, alrededor, encima, debajo |
| Tiempo | ¿Cuándo? | hoy, ayer, mañana, ahora, antes, después, pronto, tarde, temprano, siempre, nunca, jamás, ya, aún, recién |
| Modo | ¿Cómo? | bien, mal, así, despacio, deprisa, rápidamente, lentamente, cortésmente, plácidamente |
| Cantidad | ¿Cuánto? | mucho, poco, muy, bastante, demasiado, más, menos, tan, tanto, casi, medio |
| Afirmación | — | sí, también, efectivamente, ciertamente, obviamente, por supuesto |
| Negación | — | no, nunca, jamás, tampoco |
| Duda | — | quizá, quizás, tal vez, acaso, probablemente, seguramente |
Veamos algunos ejemplos de cada clase:
- Lugar: El libro está aquí.
- Tiempo: Rosa llegó recientemente.
- Modo: Se expresó claramente.
- Cantidad: Estudió bastante.
- Afirmación: Efectivamente, tienes razón.
- Negación: No saldré esta noche.
- Duda: Quizá mañana viaje a Huancayo.
Un punto que suele generar dudas es el de los adverbios nunca y jamás. Aunque poseen un evidente matiz temporal, la tradición gramatical los clasifica como adverbios de negación, porque su función es negar la acción. En los exámenes, si te piden un adverbio de tiempo, busca palabras como hoy, ayer, mañana, recientemente, pronto o tarde; no nunca ni jamás.
3. Estructura del adverbio
Desde el punto de vista de su forma, los adverbios pueden ser simples, derivados o constituir locuciones.
3.1. Adverbios simples
Son los que presentan un único lexema: ayer, hoy, no, sí, aquí, allí, bien, mal, quizá, mucho, poco, cerca, lejos, etc.
Ejemplos: Hoy iré al cine. Ayer llovió demasiado. Aquí esperaremos a José.
Algunos adverbios presentan formas apocopadas cuando preceden a un adjetivo o a otro adverbio. Así, mucho se reduce a muy y tanto a tan:
Eres tan mentiroso que nadie te cree. (de tanto) Se encuentra tan mal. (de tanto) Llegó muy tarde. (de mucho) Es muy amable. (de mucho)
3.2. Adverbios derivados en -mente
Muchos adverbios se forman a partir de un adjetivo calificativo al que se le añade el sufijo -mente. La regla de formación es la siguiente: se toma la forma femenina singular del adjetivo y se le agrega el sufijo.
- rápido → rápidamente
- amable → amablemente
- feliz → felizmente (como el adjetivo es de una sola terminación, no cambia)
- cortés → cortésmente
Todos los adverbios terminados en -mente son invariables y suelen expresar modo, aunque algunos pueden expresar otros significados, como recientemente (tiempo), probablemente (duda) o desgraciadamente (actitud del hablante).
3.3. Locuciones adverbiales
Una locución adverbial es un grupo de palabras que funciona como un solo adverbio. No se debe analizar palabra por palabra, porque el conjunto tiene un único valor semántico.
Ejemplos: Caminaba a ciegas en el bosque. (modo) Nos visitan de vez en cuando. (tiempo) Actúa a tontas y a locas. (modo) Lo llamó a gritos. (modo)
En las preguntas de conteo de adverbios, las locuciones suelen evitarse, porque se busca que cuentes palabras individuales. Si aparecieran, lo más razonable es contarlas como una sola unidad adverbial, pero en la práctica del examen de San Marcos no han sido protagonistas.
4. Usos normativos del adverbio
Esta sección es la que más se refleja en las preguntas de «empleo correcto». Como el adverbio es invariable, muchos errores normativos provienen de intentar concordancias o de aplicar reglas de otras categorías. Veremos los casos más importantes.
4.1. Invariabilidad de medio, demasiado, bastante, puro y otros
Palabras como medio, demasiado, bastante, puro y mucho pueden funcionar como adverbios o como adjetivos/determinantes, según a qué palabra modifiquen.
- Si modifican a un adjetivo o a otro adverbio, son adverbios y permanecen invariables.
- Si acompañan a un sustantivo, son adjetivos o determinantes y sí concuerdan en género y número con él.
Ejemplos de uso correcto como adverbio (invariable): Luisa está medio cansada. (no «media cansada») Ellos están demasiado impacientes. (no «demasiados impacientes») Mis primas son bastante estudiosas. (no «bastantes estudiosas») Hablan de puro envidiosas. (no «puras envidiosas»)
En cambio, cuando acompañan a un sustantivo, sí concuerdan: Realizó demasiados movimientos. Compré bastantes frutas. Media hora después, llegó.
4.2. Coordinación de adverbios terminados en -mente
Cuando dos o más adverbios terminados en -mente aparecen unidos por las conjunciones y, ni, o o pero, solo el último conserva el sufijo -mente. Los anteriores adoptan la forma femenina singular del adjetivo (o la forma única, si el adjetivo es de una terminación).
Ejemplos correctos: Siempre pregunta amable y cortésmente. Habló clara y pausadamente. Actuó rápida y eficazmente.
Es incorrecto escribir: Siempre pregunta amablemente y cortésmente. Habló claramente y pausadamente.
4.3. Adverbios intensificadores con comparativos y superlativos
Los adjetivos comparativos (mejor, peor, mayor, menor) y superlativos (antiquísimo, buenísimo, facilísimo) ya expresan un grado extremo o comparativo. Por ello, no deben ser modificados por adverbios intensificadores como más, muy, tan o demasiado.
Son incorrectas secuencias como:
- más mejor
- muy antiquísimo
- tan buenísimo
En su lugar, se usa directamente el comparativo o el superlativo, o se intensifica el adjetivo en grado positivo:
- mejor
- antiquísimo
- muy bueno
4.4. Uso incorrecto de más con ciertos adverbios
El adverbio más no debe anteponerse a algunos adverbios como antes, después, aquí, allí o ahí, ni tampoco a los pronombres nada o nadie. Estas construcciones son redundantes o agramaticales.
Incorrecto:
- Más después saludaré al cumpleañero.
- Ven más aquí.
- Más allá está mi casa. (En este caso, más allá es una locución válida, pero más aquí no lo es.)
Correcto:
- Mucho después saludé a Jorge.
- Ven aquí.
- Allí está mi casa.
4.5. Adverbios de lugar con posesivos
Adverbios como delante, detrás, cerca, lejos, debajo, encima se construyen con la preposición de seguida de un pronombre personal, no con posesivos.
Incorrecto:
- Noelia estaba sentada detrás tuyo.
- Ahora te encuentras cerca mío.
Correcto:
- Noelia estaba sentada detrás de ti.
- Ahora te encuentras cerca de mí.
5. Estrategia para identificar y contar adverbios en un texto
Las preguntas de admisión suelen pedir que cuantifiques los adverbios de un enunciado. Para hacerlo con seguridad, sigue estos pasos:
Paso 1. Localiza las palabras que modifican a un verbo, a un adjetivo o a otro adverbio. Pregúntate: ¿esta palabra indica circunstancia (cómo, cuándo, dónde), cantidad, afirmación, negación o duda?
Paso 2. Descartar las palabras que modifican a un sustantivo: son adjetivos o determinantes, no adverbios. Por ejemplo, en muchos problemas, muchos es determinante; en habla mucho, mucho es adverbio porque modifica al verbo.
Paso 3. Presta atención especial a las palabras que pueden ser adverbio o determinante: mucho, poco, bastante, demasiado, medio, puro. Observa qué palabra está modificando. Si acompaña a un sustantivo, no es adverbio; si acompaña a un adjetivo, verbo o adverbio, sí lo es.
Paso 4. Recuerda que no, sí, también, tampoco, nunca, jamás, efectivamente, quizá, tal vez, probablemente son adverbios. No los pases por alto en el conteo.
Paso 5. Si aparece una locución adverbial (a ciegas, de vez en cuando), conviene tratarla como una sola unidad, pero, como ya señalamos, los exámenes de San Marcos han evitado incluirlas en los conteos.
Veamos un ejemplo breve: en Ayer, mi hermano llegó muy cansado y no salió, los adverbios son ayer (tiempo), muy (cantidad, modifica a cansado) y no (negación). Mi es determinante; hermano, sustantivo; cansado, adjetivo; salió, verbo. Total: tres adverbios.
Cuidado
Errores frecuentes
A continuación, se resumen los errores más comunes que debes evitar al resolver preguntas sobre el adverbio.
Concordar el adverbio con el adjetivo al que modifica.
Incorrecto: Ella está media cansada.
Correcto: Ella está medio cansada.Escribir dos adverbios en -mente coordinados sin reducir el primero.
Incorrecto: Habló clara y sinceramente es correcto; el error es claramente y sinceramente.
Correcto: Habló clara y sinceramente.Intensificar comparativos o superlativos.
Incorrecto: más mejor, muy antiquísimo.
Correcto: mejor, antiquísimo, muy antiguo.Usar posesivos con adverbios de lugar.
Incorrecto: detrás mío, cerca tuyo.
Correcto: detrás de mí, cerca de ti.Confundir el adverbio con el adjetivo o determinante.
En Tiene bastante miedo, bastante es determinante (concuerda con miedo); en Es bastante tolerante, bastante es adverbio (modifica a tolerante).Usar más delante de antes, después, aquí, allí.
Incorrecto: más antes, más aquí.
Correcto: mucho antes, aquí.
Aprende resolviendo
Ejemplos resueltos
Ejemplo 1
Enunciado: Hoy, los estudiantes llegaron muy temprano a la academia.
Pregunta: ¿Cuántos adverbios contiene?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 2
Pregunta: Según el criterio semántico, ¿qué alternativa presenta un adverbio de tiempo?
A) Habló claramente.
B) Llegó recientemente.
C) Está muy cansado.
D) Quizá venga hoy.
E) No lo sabía.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 3
Enunciado: Ciertamente, el niño nunca ha corrido rápidamente por ese parque, muy cerca de su colegio.
Pregunta: ¿Cuántos adverbios contiene?
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Ejemplo 4
Pregunta: Determine el enunciado con empleo correcto del adverbio.
A) Luisa está media cansada después del trabajo.
B) El equipo jugó más mejor en el segundo tiempo.
C) Ellos hablaron clara y sinceramente ante el público.
D) El perro se sentó detrás mío durante la ceremonia.
E) Las niñas están demasiados contentas con el resultado.
Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.
Lo que viene
Hacia el siguiente tema
Con el adverbio hemos cerrado el estudio de una categoría invariables con significado léxico y función modificadora. El siguiente tema, «Proposición conjunción», se ocupará de otra categoría invariable: la conjunción, cuyo papel no es modificar, sino servir de nexo entre palabras, sintagmas u oraciones. Comprender la función del adverbio te permitirá distinguirlo con claridad de los conectores conjuntivos que aparecerán al analizar proposiciones compuestas.
¿Lo dominas?
Pon a prueba lo que aprendiste
20 preguntas de práctica tipo admisión y 9 preguntas reales de San Marcos, con clave y resolución explicada.
Evaluación del tema
20 preguntas para medir aprendizaje real
Hasta 6 básicas, 8 intermedias y 6 avanzadas; si un nivel no alcanza, se completa con el nivel más cercano. El diagnóstico recomienda una ruta; la evaluación final actualiza el porcentaje y puede marcar el tema como aprendido.
Aprender desde las preguntas
