Tema 28 de 33Psicología

Sexualidad

Comprende la sexualidad como dimensión biológica, psicológica y social de la personalidad; diferencia sexo, género, identidad y orientación, y promueve una vivencia responsable y saludable.

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El porqué del tema

¿Para qué estudiamos este tema?

En el tema anterior, «Desarrollo humano IV», viste cómo la adolescencia trae cambios corporales, nuevas capacidades de pensamiento y una intensa búsqueda de identidad. Esa búsqueda no se produce en abstracto: una de sus dimensiones más importantes es la construcción de la identidad sexual, la orientación del deseo y los primeros vínculos afectivos de pareja. Por eso, este tema retoma esa base para explicar cómo se integra la sexualidad en la personalidad y en la vida social.

La sexualidad humana no se reduce a los órganos genitales ni al acto sexual. Es una dimensión de la personalidad que nos acompaña desde que nacemos hasta que morimos, y que se expresa en cómo pensamos, sentimos, nos relacionamos y decidimos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) la considera un aspecto central del ser humano, influido por factores biológicos, psicológicos, sociales, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales. Estudiarla te permitirá comprender por qué las personas viven de manera distinta su condición de varones o mujeres, por qué los roles cambian entre culturas y épocas, y por qué la salud sexual es un componente fundamental del bienestar integral.

En el examen de admisión de la UNMSM, este tema se evalúa sobre todo mediante preguntas conceptuales y casos aplicados. Las preguntas reales han exigido diferenciar conceptos como sexo, género, identidad sexual, identidad de género y orientación sexual, así como reconocer los valores de una sexualidad responsable, los riesgos propios de la adolescencia y las formas eficaces de prevenir infecciones de transmisión sexual. Por tanto, aquí no basta memorizar definiciones: debes aprender a aplicarlas a situaciones concretas.

Al final del tema, estarás preparado para pasar al siguiente, «Personalidad», porque la sexualidad es justamente una de las dimensiones en las que la personalidad se expresa y se construye.

Antes de empezar

Lo que necesitas saber antes

Para estudiar este tema conviene recordar tres ideas del tema anterior de desarrollo humano:

  1. La adolescencia es una etapa de transición entre la niñez y la adultez. En ella ocurren la pubertad, los cambios corporales primarios y secundarios, y una reorganización de la identidad.
  2. La identidad personal es la respuesta a la pregunta «¿quién soy?». Se construye a partir de las características físicas, psicológicas y sociales; la sexualidad forma parte de esa respuesta.
  3. La socialización es el proceso mediante el cual interiorizamos normas, valores y expectativas de la sociedad. Muchos roles sexuales y de género se aprenden en la familia, la escuela, los medios y el grupo de pares.

Si tienes claras estas ideas, entenderás sin dificultad por qué la sexualidad tiene una base biológica, pero también una construcción psicológica y social.

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1. ¿Qué es la sexualidad humana?

La sexualidad es una dimensión de la personalidad que involucra las formas de pensar, sentir y actuar en relación con el sexo. Implica los niveles biológico, psicológico y sociocultural, y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas y relaciones interpersonales.

La OMS, en una definición ampliamente citada en la preparación preuniversitaria, señala que la sexualidad incluye al sexo, la identidad, los roles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. No todas estas dimensiones se vivencian o se expresan siempre, ni de la misma manera, pero todas forman parte del ser sexuado.

Es importante distinguir dos términos que suelen confundirse:

  • Sexo: hace referencia a las características biológicas que diferencian a varones y mujeres. Es un componente de la sexualidad.
  • Sexualidad: es un concepto más amplio; abarca la manera en que cada persona vive y expresa su condición de ser sexuado, integrando el cuerpo, la mente y la cultura.

Históricamente, la sexualidad estuvo limitada al acto reproductivo y sometida a estrictas normas morales. Hoy se la entiende como una realidad humana que une lo biológico y lo social. No se justifica únicamente por la reproducción, sino que se orienta a la búsqueda del bienestar integral: comunicación afectiva, placer, estabilidad, protección y desarrollo emocional propio y de la pareja.

En ese sentido, no se debe decir que sexualidad y genitalidad son lo mismo. La genitalidad es solo una parte de la respuesta sexual; la sexualidad es mucho más abarcadora: tiene que ver con la identidad, los afectos, los valores y los vínculos.

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2. Las dimensiones de la sexualidad

La sexualidad se organiza en tres grandes dimensiones: biológica, sociocultural y psicológica. Cada una responde a preguntas distintas y aporta elementos específicos.

Dimensión Concepto principal Pregunta que responde Ejemplo
Biológica Sexo ¿Qué soy biológicamente: varón o mujer? Cromosomas XX o XY, genitales, hormonas
Sociocultural Género ¿Qué se considera masculino o femenino en mi cultura? Roles, vestimenta, ocupaciones
Psicológica Identidad y orientación sexual ¿A qué sexo siento que pertenezco y hacia quién dirijo mi atracción? Sentirse varón o mujer; atracción heterosexual, homosexual, bisexual

2.1 Dimensión biológica: el sexo

El término sexo proviene del latín sexus, relacionado con sectus («sección», «separación»). Designa el conjunto de características orgánicas, anatómicas y fisiológicas que permiten diferenciar al macho de la hembra, al varón de la mujer. Es una realidad común al ser humano y a los animales, y es universal: en todas las épocas y culturas, los varones y las mujeres poseen los mismos componentes biológicos básicos.

El sexo biológico no se determina por un solo elemento, sino por una confluencia de variables:

  • Sexo cromosómico: determinado por los cromosomas sexuales. La fórmula típica femenina es XX y la masculina es XY. Esta determinación comienza en la fecundación.
  • Sexo gonadal: presencia de ovarios en la mujer y testículos en el varón.
  • Sexo hormonal: predominio de estrógenos y progesterona en la mujer, y de testosterona en el varón.
  • Sexo genital interno y externo: estructuras como útero, vagina, pene, escroto, etcétera.

Estos elementos ubican a la persona en categorías reproductivamente complementarias: hembra o macho, mujer o varón. Si bien existen alteraciones genéticas como los síndromes de Turner o de Klinefelter, en la mayoría de casos la determinación del sexo sigue un patrón claro.

Un error frecuente es creer que el sexo depende de la cultura. No: una persona nace con características sexuales biológicas independientemente de la sociedad en la que viva. Lo que varía culturalmente es el significado que se atribuye a esas diferencias, y eso pertenece al género.

2.2 Dimensión sociocultural: el género

El género es el conjunto de fenómenos sociales y psicológicos asociados con lo que en una cultura se considera femenino o masculino. Es decir, es la construcción social que se levanta sobre la diferencia sexual. Incluye valores, actitudes, prácticas, expectativas y roles de género.

Los roles de género son los comportamientos que una sociedad espera de varones y mujeres. Por ejemplo, en muchas sociedades se ha esperado que las mujeres se encarguen del cuidado del hogar y los varones del sustento económico; que los varones no expresen ternura ni lloren, mientras que las mujeres sí pueden mostrar mayor afectividad; que ciertas profesiones, como Ingeniería, sean «para hombres», o que los quehaceres domésticos sean «cosa de mujeres».

Estas diferencias se observan en la forma de vestir, la elección profesional u ocupacional, las actividades desempeñadas, la manera de expresar emociones y relacionarse afectivamente, y el modo de relacionarse sexual y eróticamente con los demás.

A diferencia del sexo, el género es cambiante y relativo. Lo que una cultura considera masculino, otra puede considerarlo femenino; lo que era rígido hace cincuenta años, hoy puede ser más flexible. Por ejemplo, en el Perú actual hay cada vez más mujeres estudiando ingeniería y más varones participando en la crianza de los hijos o en las tareas domésticas. Esos cambios no alteran el sexo biológico, sino las expectativas sociales.

Conviene recordar una distinción clave: «hombre» y «mujer» son categorías sexuales; «masculino» y «femenino» son categorías de género.

2.3 Dimensión psicológica: identidad y orientación sexual

La dimensión psicológica responde a dos preguntas fundamentales: quién soy como ser sexuado y hacia quién dirijo mi deseo y mi afecto.

Identidad sexual

La identidad sexual es el sentimiento interior y estable de pertenecer a un sexo preciso: «me siento hombre» o «me siento mujer». Implica el reconocimiento que una persona tiene de pertenecer a un sexo y, en general, su conformidad con el mismo.

Esta identidad no aparece de manera mecánica al nacer. Se construye a lo largo de la infancia a partir de la integración del sexo biológico, las experiencias tempranas, la relación con los padres y las pautas culturales. En la adolescencia suele consolidarse y hacerse consciente.

Debes distinguirla de la identidad de género, que es la percepción personal del propio género. Mientras que la identidad sexual se refiere a la pertenencia a un sexo (varón/mujer), la identidad de género alude a la vivencia de lo masculino y lo femenino. En muchos textos y preguntas, cuando se define «el reconocimiento que una persona tiene de pertenecer a un sexo», la respuesta esperada es identidad sexual.

Orientación sexual

La orientación sexual es la tendencia o dirección de la atracción emocional, romántica, sexual y afectiva hacia otras personas. Es una disposición relativamente duradera, no una simple conducta aislada. Se la entiende como un continuo que va desde la heterosexualidad exclusiva hasta la homosexualidad exclusiva, incluyendo formas intermedias como la bisexualidad.

Las principales orientaciones son:

  • Heterosexual: atracción hacia personas del sexo opuesto.
  • Homosexual: atracción hacia personas del mismo sexo.
  • Bisexual: atracción hacia personas de ambos sexos.

La orientación sexual no es lo mismo que la identidad sexual. Una persona puede identificarse como mujer y sentirse atraída por otras mujeres; su identidad sigue siendo femenina, y su orientación es homosexual. Tampoco se debe confundir orientación sexual con rol de género: un varón con gustos o gestos considerados femeninos no necesariamente es homosexual.

En la adolescencia, la orientación sexual puede estar aún en proceso de exploración. Por eso, los psicólogos recomiendan no etiquetar apresuradamente a una persona solo por una experiencia aislada o por mitos sociales.

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3. ¿Cuál es la finalidad de la sexualidad humana?

La sexualidad humana no debe entenderse como un simple impulso biológico destinado únicamente a la reproducción. Su objetivo fundamental es la búsqueda y obtención del bienestar en un sentido integral, es decir, biológico, psicológico y social.

Eso significa que la sexualidad no se satisface únicamente con el placer físico. Incluye también:

  • La comunicación afectiva con la pareja.
  • La estabilidad y la protección emocional.
  • El desarrollo emocional propio y de la pareja.
  • La expresión de amor, sentimientos, intimidad y confianza.

Además, el ejercicio de la sexualidad debe basarse en criterios científicos, no en mitos ni en creencias sin fundamento. Muchas normas culturales han intentado regular la sexualidad sin base científica, generando culpa, desinformación o riesgos evitables. Una sexualidad saludable exige información veraz, libertad responsable y respeto por uno mismo y por el otro.

Un tercer aspecto importante es la redefinición de los roles de género, tendiente a la igualdad. Si una cultura asigna roles rígidos y desiguales, la vivencia sexual de las personas puede verse limitada o violentada. En cambio, la equidad de género permite que varones y mujeres ejerzan su sexualidad con mayor libertad y responsabilidad.

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4. Amistad, enamoramiento y amor

La sexualidad no se reduce a lo genital; también abarca los vínculos afectivos. Por eso, el estudio de la amistad, el enamoramiento y el amor forma parte de este tema.

4.1 La amistad en la adolescencia

La amistad cobra especial importancia en la adolescencia. Los amigos y amigas son, generalmente, personas de la misma edad con quienes se comparten tiempo, actividades, vivencias, emociones y sentimientos. El grupo de pares brinda al adolescente un espacio para su desarrollo psicológico y para el fortalecimiento de su sexualidad.

Entre las funciones más importantes del grupo de amigos se encuentran:

  • Brindar seguridad afectiva.
  • Ofrecer afecto y aceptación.
  • Servir como modelos de identificación.

Gracias a la amistad, el adolescente ensaya nuevas formas de relación, aprende a escuchar, a confiar y a resolver conflictos, habilidades que luego se transfieren a la relación de pareja.

4.2 El enamoramiento y el amor romántico

El amor romántico es un sentimiento intenso que, en la mayoría de personas, comienza a desarrollarse en la adolescencia. No es igual al cariño que sentimos por los padres o los amigos; implica atracción, deseo de cercanía y una fuerte implicación emocional.

La cultura ha intentado explicar por qué nos enamoramos. Platón transmitió la antigua leyenda según la cual los primeros seres humanos tenían cuatro manos, cuatro piernas y una sola cabeza con dos caras; los dioses los partieron en dos, y desde entonces cada mitad busca a la otra para recuperar la unidad perdida. Esa búsqueda sería el amor.

El psicoanalista y filósofo Erich Fromm ofreció otra explicación: el ser humano tiene conciencia de su soledad y de su pequeñez ante la naturaleza y la sociedad. La necesidad de superar ese aislamiento es lo que llama amor.

Más allá de las leyendas, la psicología contemporánea describe el amor romántico mediante componentes observables. Una forma muy difundida de hacerlo es la teoría triangular del amor de Robert Sternberg.

4.3 Teoría triangular del amor de Robert Sternberg

Sternberg propone que el amor está compuesto por tres elementos básicos, que pueden combinarse entre sí:

  1. Intimidad: es el componente afectivo. Consiste en la cercanía, la confianza, el apoyo mutuo y la capacidad de compartir pensamientos y sentimientos profundos. Es lo que permite sentirse aceptado y comprendido por la pareja.
  2. Pasión: es el componente motivacional y físico. Incluye la atracción sexual, el deseo, el romance y la intensidad emocional. Es la parte más cercana al enamoramiento apasionado y a la química corporal.
  3. Compromiso: es el componente cognitivo y decisional. Implica la decisión de amar a alguien y mantener la relación a largo plazo, aun cuando aparezcan dificultades.

Según cómo se combinen estos tres componentes, se obtienen diferentes tipos de amor:

Tipo de amor Intimidad Pasión Compromiso Ejemplo
Cariño Sí No No Amistad profunda
Encaprichamiento No Sí No «Amor a primera vista»
Amor vacío No No Sí Matrimonio por conveniencia
Amor romántico Sí Sí No Pareja apasionada sin planes estables
Amor sociable o societario Sí No Sí Matrimonio basado en la convivencia y el cariño
Amor fatuo No Sí Sí Compromiso impulsivo sin intimidad
Amor consumado Sí Sí Sí Relación completa y equilibrada

El amor consumado es el ideal: reúne intimidad, pasión y compromiso. Sin embargo, Sternberg advierte que alcanzarlo no es garantía de que dure para siempre; hay que mantenerlo mediante la comunicación, el cuidado y la renovación del vínculo.

El encaprichamiento es especialmente común en la adolescencia: hay una intensa atracción física y emocional, pero todavía no existe suficiente conocimiento mutuo ni compromiso. Por ejemplo, decir «acabo de conocer a María, pero no tengo duda: esto es amor a primera vista» corresponde a un encaprichamiento, porque solo aparece la pasión.

Esta teoría se conecta directamente con el tema siguiente, Personalidad, porque la manera de amar de cada persona expresa su forma de ser, su historia emocional y sus valores.

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5. Etapas de la relación de pareja

Las relaciones de pareja no aparecen de un día para otro. En la adolescencia, suelen atravesar un proceso que va de lo grupal a lo más personal. Si bien cada pareja es distinta, se reconoce una secuencia general:

  1. Etapa de grupo de pares. Los adolescentes interactúan en pandillas mixtas, sin que exista necesariamente una relación de pareja. Aquí aprenden a relacionarse con el otro sexo en un ambiente más relajado.
  2. Idealización. Cuando un adolescente se interesa por alguien, tiende a atribuirle cualidades perfectas. Imagina a esa persona como la «media naranja» o como alguien sin defectos. Esta etapa es normal, pero puede generar frustración si se mantiene de forma rígida.
  3. Enamoramiento. Surge una atracción intensa y un deseo de cercanía constante. Hay emociones fuertes, idealización del otro y necesidad de correspondencia.
  4. Noviazgo. La relación se hace más estable y exclusiva. Implica mayor conocimiento mutuo, acuerdos y, con el tiempo, la posibilidad de integrar intimidad, pasión y compromiso.

Estas etapas no son obligatorias ni universales; dependen de la personalidad, la familia y la cultura. Sin embargo, sirven para comprender que el vínculo de pareja es un proceso de aprendizaje afectivo.

En muchos casos, las relaciones adolescentes se ven influidas por los mitos del amor romántico, como «sin ti no soy nada», «el amor todo lo puede», «los celos demuestran amor» o «solo hay una media naranja para cada persona». Estos mitos pueden justificar relaciones posesivas, violentas o dependientes, y por eso es importante analizarlos críticamente.

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6. Conductas erótico-sexuales, mitos y sexualidad responsable

6.1 Conductas erótico-sexuales

Las conductas erótico-sexuales son las expresiones corporales y afectivas mediante las cuales la persona busca el placer y el vínculo erótico. No se reducen al coito o penetración. Incluyen un amplio espectro:

  • Fantasías y ensueños eróticos.
  • Autoexploración y masturbación.
  • Besos, abrazos y caricias.
  • Contactos sexuales sin penetración.
  • Relaciones sexuales con penetración.

En la adolescencia, la curiosidad y la experimentación forman parte del desarrollo. Sin embargo, no toda conducta es igualmente segura ni todos están preparados emocionalmente para asumirla. Por eso, la información y el autocuidado son esenciales: decidir con autonomía, sin presión, y conociendo las consecuencias posibles.

6.2 Mitos sobre la sexualidad

Un mito sexual es una creencia falsa, difundida socialmente, que se acepta como verdadera sin base científica. Los mitos pueden llevar a conductas de riesgo, a la culpa innecesaria o a la ineficacia de las medidas preventivas.

Algunos mitos frecuentes son:

  • «Las bebidas alcohólicas mejoran el deseo sexual y la erección.» Falso: el alcohol deprime el sistema nervioso central y puede dificultar la respuesta sexual.
  • «Nadie queda embarazada a la primera vez.» Falso: la fecundación puede producirse en la primera relación sexual.
  • «El lavado vaginal después del coito evita el embarazo.» Falso: los espermatozoides pueden alcanzar el útero rápidamente, antes de que el lavado tenga efecto.
  • «Usar dos preservativos a la vez es más seguro.» Falso: la fricción entre ambos puede romperlos.
  • «Los métodos anticonceptivos generan impotencia o frigidez.» Falso: los anticonceptivos modernos, usados correctamente, no destruyen la capacidad de respuesta sexual.

También existen mitos sobre el amor y la sexualidad, como «no hay amor verdadero sin sufrimiento», «quien bien te quiere te hará llorar» o «el amor verdadero es eterno». Estos mitos suelen alimentar relaciones dependientes o violentas.

6.3 Valores de una sexualidad responsable

La sexualidad responsable es aquella que se vive con libertad, pero también con cuidado de uno mismo y del otro. Implica una serie de valores:

  • Autonomía: decidir por sí mismo, sin coerción, chantaje ni presión del grupo.
  • Honestidad: comunicar con sinceridad los sentimientos, deseos e intenciones.
  • Respeto: cuidar la integridad, los límites y las decisiones de la pareja; no imponer prácticas ni ritmos.
  • Protección: prevenir infecciones de transmisión sexual y embarazos no planificados.
  • Búsqueda del placer y del bienestar: entender el placer como parte de una relación de mutuo cuidado, no como satisfacción egoísta.
  • Libertad responsable: usar la libertad para elegir el bien y actuar por amor, no por miedo, costumbre o simple impulso.

Una sexualidad responsable no es sinónimo de abstinencia ni de actividad sexual indiscriminada; es una actitud ética frente al propio cuerpo y al de los demás. Implica calidad en las relaciones, no cantidad ni posesión.

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7. Salud sexual y reproductiva

7.1 Concepto de salud sexual

La salud sexual es el estado de completo bienestar físico, mental y social en relación con la sexualidad. No se limita a la ausencia de enfermedad o disfunción. Exige una vida sexual sana y placentera, libre de coerción, violencia y discriminación, así como acceso a información veraz y a servicios de salud.

La salud sexual forma parte de los estilos de vida saludables promovidos por la OMS como estrategia global para prevenir enfermedades y promover el bienestar físico, mental y social. En ese marco, cuidar la salud sexual es tan importante como cuidar la alimentación o la actividad física.

7.2 Infecciones de transmisión sexual (ITS)

Las infecciones de transmisión sexual (ITS) son infecciones que se transmiten principalmente por contacto sexual sin protección. Pueden ser causadas por bacterias, virus, hongos o parásitos. Algunas de las más conocidas son la clamidia, la gonorrea, la sífilis, el herpes genital, el virus del papiloma humano (VPH) y el VIH/SIDA.

Las ITS pueden presentar signos como:

  • Secreciones anormales de la vagina o del pene.
  • Picazón en los genitales.
  • Llagas, úlceras y ampollas.
  • Dolor o molestia en los testículos.
  • Verrugas en los genitales.
  • Ardor al orinar.

Sin embargo, en algunos casos las ITS no presentan síntomas, lo que favorece su transmisión silenciosa. Por eso, la prevención es indispensable.

7.3 Prevención de las ITS

La prevención de las ITS requiere distinguir claramente entre métodos anticonceptivos y métodos de protección contra infecciones.

  • Los métodos anticonceptivos, como las píldoras, los inyectables, el dispositivo intrauterino (DIU) o el método del ritmo, sirven para evitar el embarazo, pero no protegen contra las ITS.
  • Los preservativos o condones son métodos de barrera que impiden el intercambio de fluidos y, por tanto, reducen significativamente el riesgo de ITS y de embarazo.
  • La abstinencia sexual, es decir, no tener relaciones sexuales con penetración, es la forma más segura de evitar las ITS.

Así, una persona que usa anticonceptivos orales sin preservativo puede evitar un embarazo, pero sigue expuesta a contraer una ITS. Del mismo modo, el doble preservativo no es más seguro; por el contrario, puede romperse por la fricción.

7.4 Salud reproductiva

La salud reproductiva es el estado de completo bienestar físico, mental y social en todos los aspectos relacionados con el sistema reproductor, sus funciones y sus procesos. No es solo ausencia de enfermedad reproductiva; implica:

  • Una vida sexual satisfactoria y segura.
  • Capacidad de reproducirse y libertad para decidir si se quiere tener hijos, cuántos y cuándo.
  • Acceso a información y a métodos anticonceptivos seguros y eficaces.
  • Atención adecuada durante el embarazo, el parto y el puerperio.
  • Nacimiento de hijos sanos.

La salud sexual y la salud reproductiva están estrechamente relacionadas: una persona que ejerce su sexualidad con responsabilidad puede planificar mejor su vida reproductiva y proteger su salud.

7.5 Riesgos de la sexualidad en la adolescencia

La sexualidad es para el adolescente una fuente de desarrollo, pero también de riesgos. Entre los principales se encuentran:

  • Infecciones de transmisión sexual: por relaciones sexuales sin uso de preservativo.
  • Embarazo no planificado: puede interferir con el proyecto de vida, la educación y la estabilidad emocional.
  • Violencia en el ámbito de la sexualidad: acoso, abuso sexual, violencia de pareja. En la actualidad, este tipo de violencia se ha expandido, favorecido por la desigualdad de género, la normalización de las conductas violentas, el consumo de alcohol y otras drogas, y el mal uso de las redes sociales.
  • Trata de personas: es un delito que explota sexual o laboralmente a las personas mediante engaño, coerción o abuso de su vulnerabilidad. Los adolescentes no lo evitan fácilmente, porque los tratantes se aprovechan de la necesidad económica, de la búsqueda de afecto o de ofertas falsas, a menudo en línea.

Frente a estos riesgos, la educación sexual integral, la comunicación con los padres, la autoestima fortalecida y el acceso a información veraz son factores protectores.

Cuidado

Errores frecuentes

  1. Confundir sexo y sexualidad. El sexo es el componente biológico; la sexualidad es una dimensión integral de la personalidad que incluye lo biológico, lo psicológico y lo social.
  2. Usar «género» como sinónimo de «sexo». El sexo es biológico y universal; el género es una construcción social y cultural.
  3. Mezclar identidad sexual con orientación sexual. La identidad es la pertenencia a un sexo; la orientación es la dirección de la atracción. Son dimensiones distintas.
  4. Creer que todos los métodos anticonceptivos protegen contra las ITS. Solo el preservativo y la abstinencia sexual previenen eficazmente las infecciones; la píldora, el DIU o el ritmo evitan el embarazo, no las ITS.
  5. Pensar que la finalidad de la sexualidad es únicamente la reproducción. La sexualidad humana busca también el bienestar integral, la comunicación afectiva, el placer y la estabilidad emocional.
  6. Reducir las conductas erótico-sexuales al coito. La sexualidad incluye fantasías, masturbación, caricias, besos y otras expresiones de intimidad.
  7. Considerar verdaderos los mitos sexuales. «El alcohol mejora el desempeño», «usar doble condón es más seguro» o «nadie queda embarazada a la primera» son creencias falsas.
  8. Asumir que el amor consumado es solo pasión. Según Sternberg, el amor completo requiere intimidad, pasión y compromiso, y debe cuidarse para mantenerse.

Aprende resolviendo

Ejemplos resueltos

Ejemplo 1

Enunciado: En una comunidad amazónica, la tradición sostiene que las mujeres deben elaborar cerámica y cuidar la chacra, mientras que los varones deben cazar y pescar. Un varón que realiza cerámica es socialmente criticado. ¿Qué dimensión de la sexualidad se está expresando?

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 2

Enunciado: Lucía nació con sexo biológico femenino, se reconoce como mujer y está conforme con su sexo. Además, siente atracción romántica y sexual únicamente hacia otras mujeres. Indica su identidad sexual y su orientación sexual.

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 3

Enunciado: Una pareja adolescente desea evitar el embarazo y, de paso, protegerse de las ITS. El chico propone que la chica tome píldoras anticonceptivas, argumentando que así se cuidan «de todo». Evalúa la propuesta.

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Ejemplo 4

Enunciado: Alejandro y Marisol llevan cinco años de relación. Comparten gran confianza, se apoyan emocionalmente y han hecho planes de vida juntos; sin embargo, desde hace un tiempo la pasión ha disminuido notablemente. Según la teoría triangular del amor de Sternberg, ¿qué tipo de amor están viviendo? Luego, un amigo les dice que «el amor verdadero se demuestra aguantando todo y sufriendo». Identifica si esa afirmación corresponde a un mito o a una característica del amor responsable.

Intenta resolverlo primero. Luego revisa la resolución paso a paso.

Lo que viene

Hacia el siguiente tema

La sexualidad es una dimensión de la personalidad: se expresa en la manera particular en que cada persona siente, piensa y actúa como ser sexuado. Los componentes biológicos, psicológicos y socioculturales que has estudiado aquí se integran en una totalidad única, que es precisamente el objeto de estudio del siguiente tema: Personalidad. Allí verás cómo distintas teorías psicológicas explican la formación, la estructura y las diferencias de la personalidad, y podrás comprender mejor por qué la sexualidad, los vínculos y los valores se manifiestan de manera tan diversa en los seres humanos.

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Básico 5/6Intermedio 20/8Avanzado 5/6Total 30/20

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1María nació con cromosomas XX, ovarios y genitales femeninos; sin embargo, en su comunidad se espera que las mujeres se dediquen al cuidado del hogar y los varones al trabajo remunerado. Según las dimensiones de la sexualidad, lo primero corresponde a ______ y lo segundo a ______.UNMSM Sin procesoBásico
2Una adolescente se siente conforme con ser mujer y expresa que siempre le han atraído afectiva y sexualmente los varones. Según la psicología, su conformidad con ser mujer corresponde a su ______ y la atracción hacia los varones corresponde a su ______.UNMSM Sin procesoBásico
3Pedro siente una intensa atracción física y deseo por Lucía, pero apenas la conoce y no ha decidido mantener una relación a largo plazo. Según la teoría triangular del amor de Sternberg, el tipo de amor que experimenta Pedro se caracteriza por la presencia de ______ y la ausencia de ______.UNMSM Sin procesoBásico